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Valores y penurias en la adolescencia

Adolescencia en crisis

Los cinco problemas actuales de los adolescentes en la relación interpersonal, familiar y social; y los seis valores fundamentales más comunes entre ellos

En esta época de la adolescencia, en los jóvenes se producen muchos cambios. En algunos se notan más y en otros menos, pero todos cambian, tanto física como mentalmente. Modifican: sus puntos de vista, su personalidad, su carácter, su forma de ser ante los amigos y ante la familia, los estudios…

Los principales problemas actuales de la adolescencia son:

1.- Faltan valores. En estos años los educadores, las familias y los gobiernos no nos hemos preocupado suficientemente de inculcar valores a nuestros jóvenes porque pensábamos, equivocadamente, que ellos adquirirían esos valores con sus amigos y en sus propios ambientes, y al final gran parte de la juventud adolece tristemente de esta educación en valores tan importante para sus vidas y para dar respuesta a los retos de la época.

Exigencias de la sociedad

2.- Faltan ideales. La sociedad de hoy en general, no solamente los jóvenes, no tienen ideales para construir sólidamente su vida. Es ésta una gran carencia a causa de la cual, y si no se remedia, la sociedad y la juventud andará renqueando y podría ser que los resultados de esta ausencia trajera fundamentalmente a los jóvenes comportamientos muy desfavorables.

3.- Faltan modelos a seguir. La falta de modelos es otras de las grandes carencias de nuestra época. Hoy sobran: corruptos, sinvergüenzas, vividores… pero faltan modelos que con su ejemplo nos presenten una sociedad construida sobre los auténticos valores democráticos de: libertad, justicia, respeto, tolerancia…

4.- Falta educación. La falta de educación es otra de las grandes lacras de nuestra época. Una sociedad sin educación es una sociedad que camina fácilmente hacia la dictadura o hacía la degradación o hacia la esclavitud.

5.- Falta interés por parte de unos, o interés pasional o sentimental por parte de otros, respecto a la solución a los problemas del país. El fundamento en conocimientos y valores sólidos, es indispensable para construir una personalidad despierta y objetiva, que desarrolle un buen proyecto de país a futuro.

Algunos jóvenes no ven claro su futuro y piensan: “para que tener metas cuando no se tiene garantía de nada”. Por eso hoy, en este tiempo en el que vivimos, es muy importante que nos ocupemos de los jóvenes: de su educación, de sus valores, de sus preocupaciones, de sus familias, de sus hobbies, de inculcarle ideales. Todo el tiempo dedicado a estos menesteres es poco, teniendo en cuenta la gran labor que queda por realizar. Esta sociedad, que hace unos años se presumía tan próspera, ahora está inmersa en una decadencia total y absoluta.

vicios
En las relaciones entre adolescentes los valores fundamentales más comunes entre ellos son:

-La amistad. Es el primero de los valores. De la amistad, o de la necesidad de la misma, nacen prácticamente todos los valores que se manifiestan en una relación; fomentar la amistad entre los jóvenes, una amistad sana, es prioritario para que los jóvenes crezcan sanos de cuerpo y espíritu. A los jóvenes hay que dejarlos vivir, pero también hay que enseñarles: a vivir, a compartir, a dialogar, a respetar, y esto se da en primer lugar en el ámbito de la amistad, entre los compañeros y amigos.

-El segundo es el amor. Se podría definir como el grado máximo de la amistad. Sin embargo, en muchos casos, se desconoce lo que es, en realidad el amor (amistoso, fraternal, filial, matrimonial, etc.). El amor significa mucho más. No sólo implica compartir, sino también sacrificio a favor del otro, lealtad, y estricta fidelidad.

-El tercero podría ser el compañerismo. Consiste en aplicar valores positivos a una relación con los compañeros, que viene dada por la cercanía impuesta por actividades o espacios comunes. Con el compañero todas las personas, cuando éramos jóvenes, hemos desarrollado nuestras primeras habilidades, hemos compartido nuestras primeras vivencias, hemos realizado nuestros primeros juegos, quizás con ellos hemos hecho las primeras travesuras o hemos vivido las primeras experiencias auténticamente personales. Con los compañeros quizás se haya manifestado por primera vez la ayuda espontánea y desinteresada. Sin embargo, hoy en día se confunde mucho, el compañerismo, con la relación de compinches (aquellos se unen para actuar negativamente, y justificarse: alcohol, droga, sexo, bullying, etc.)

-En cuarto lugar podría estar la solidaridad. La solidaridad, en las relaciones entre adolescentes, se manifiesta como una forma más amplia de compañerismo, normalmente aparece cuando se actúa de forma desinteresada, defendiendo intereses de otros jóvenes con los que no tenemos otra relación pero que vemos que tienen algún problema o necesidad. Por ejemplo, la reacción de la juventud: ante los malos tratos y abusos a menores, ante el terrorismo, ante las guerras, ante el hambre…

-En quinto lugar podríamos poner el trabajo en común. El trabajo es una relación muy importante para el desarrollo de los adolescentes. Si además ese trabajo se comparte, no solo se hace más llevadero y fácil sino que refuerza las relaciones de: compañerismo, amistad y sociabilidad.

-En sexto lugar podríamos poner la ayuda mutua. Es el valor en el que se implican dos o más adolescentes para compartir y realizar experiencias de trabajo, o experiencias que surgen ante cualquier necesidad o ante cualquier situación.

Con esta aportación he querido dar a conocer mis vivencias y mis experiencias personales para conseguir que nuestros jóvenes adquieran una preparación adecuada y que no se sumerjan aún más, en una decadente situación de penuria y zozobra.

Y a los cristianos, para este cometido, les recomiendo que acudan al mejor maestro: Jesucristo; Él que fue durante su vida amigo de los niños y de los jóvenes puede ayudarnos a encontrar el método adecuado para llegar a los jóvenes y poderles transmitir, en este tiempo difícil, un mensaje de esperanza, un mensaje renovador que cambie hacia el bien sus vidas y las de todos los seres humanos.

Rafael Gutiérrez Amaro / F.L., Junio 2014

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La fertilidad no es una enfermedad

La Esterilización

Tengamos en cuenta que en sí la fertilidad no es un enfermedad, sino un estado de salud, y con la esterilidad se pasa de estar sano a inutilizar una función importante del organismo, no son raros aquéllos que se lamentan de haberla realizado

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La esterilización es la intervención que procura la infecundidad fisiológica de la facultad sexual, es decir la intervención que ocasiona la pérdida de la función reproductora en la persona que la sufre, pero le mantiene su capacidad de copular.

La Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe condenó el 12-XII-1976, la esterilización directa, es decir, aquélla que “inmediatamente sólo consigue que la facultad generativa se torne incapaz de conseguir la procreación”.

La esterilización del hombre y de la mujer se diferencia del acto anticonceptivo en razón a su carácter irreversible, aunque en algunos casos, tanto en varones como en mujeres, se consigue la reversibilidad, si bien no puede garantizarse que pueda conseguirse la recuperación de la capacidad fecundadora previa a la intervención. Es una práctica que tiene gran aceptación por la sencillez de las intervenciones quirúrgicas, siendo muy utilizado como método anticonceptivo por la ausencia de riesgos significativos y su alto grado de eficacia. Desde el punto de vista moral es peor que el acto anticonceptivo, porque éste afecta sólo a los actos singulares, mientras que la esterilización a la propia facultad de engendrar.

mujer embarazada
La ligadura de trompas consiste en cortar quirúrgicamente o destruir con rayos láser las trompas de Falopio, con lo que se impide que los espermatozoides se unan con el óvulo. La esterilización masculina utiliza como método más frecuente la vasectomía, que priva a la eyaculación de su contenido testicular y supone el corte de los conductos deferentes con una pequeña operación que ni siquiera precisa hospitalización, aunque no es un método fiable hasta por lo menos un mes desde la intervención. Supone una destrucción de la fertilidad, porque aunque es posible rehacer este conducto, requiere una técnica no fácil, con alrededor de la mitad de fracasos a la hora de recuperar la fertilidad, siendo este porcentaje bastante mayor en la ligadura de trompas. La castración, en cambio, es la remoción de las glándulas sexuales masculinas o femeninas (testículos u ovarios) y significa en el varón el fin de su vida sexual activa. En la actualidad está en fase experimental una nueva técnica que permitiría sin mayores problemas la vuelta a la fertilidad.

“Para hacer una valoración moral de la esterilización quirúrgica como medida anticonceptiva hay que tener en cuenta varios elementos. En primer lugar, la intervención quirúrgica no afecta sólo a una función corporal, sino que tiene gran importancia para la psique y para la totalidad de la persona. En el ámbito de lo sexual juegan un gran papel aspectos mentales y sentimentales. Una esterilización, incluso la practicada con el consentimiento mutuo de los esposos, puede llegar a ser más tarde una carga pesada. Además, una esterilización, si es irreversible, excluye toda posibilidad de tener hijos en un eventual nuevo matrimonio tras la muerte del cónyuge actual. Finalmente, desde el punto de vista del médico y de la medicina, la capacidad de engendrar y de concebir no puede ser catalogada como enfermedad. Por eso el ethos médico no permite practicar una intervención para la que no hay razones graves desde la vertiente de la medicina. Por tanto, desde este punto de vista, una esterilización quirúrgica no es un servicio que el médico puede prestar de un modo irreflexivo por el deseo de prevenir una posible generación o concepción futura, sino que es preciso que se den graves razones de orden médico para estar justificado desde el punto de vista ético. Ni la intención subjetiva del médico ni la del paciente que le pide la esterilización son suficientes para justificar en el plano ético la práctica de una esterilización, como tampoco es suficiente el deseo de curar o prevenir una dolencia física o psíquica, cuya aparición se puede presuponer o temer en virtud de un embarazo. Estas directrices basadas en la ética obligan también a los deficientes mentales. El comportamiento sexual de éstos no cambiará impidiendo las posibles consecuencias, sino haciendo que auxiliares adecuados les presten la asistencia oportuna.

Son especialmente rechazables las disposiciones estatales que imponen las esterilizaciones en virtud de determinadas políticas tendentes a controlar el crecimiento de la población” (Conferencia Episcopal Alemana, Catecismo Católico para Adultos II, Madrid 1998, 337-338).

Hoy es frecuente la esterilización femenina, especialmente si ha habido varias cesáreas, pero con frecuencia se actúa con gran ligereza. Se basan los médicos en que el útero se halla en estado patológico, inepto para su función y el peligro sería causado no tanto por el embarazo, una simple ocasión, sino por el estado actual en que se encuentra. Esta ligereza se da todavía más con las esterilizaciones masculinas.

Tengamos en cuenta que en sí la fertilidad no es un enfermedad, sino un estado de salud, y con la esterilidad se pasa de estar sano a inutilizar una función importante del organismo, no siendo raros aquéllos que se lamentan de haberla realizado.

Es decir, la esterilización sólo puede realizarse moralmente, si hay graves razones médicas, lejos de todo abuso, hasta el punto de que la Congregación para la Doctrina de la Fe requiere para su licitud en un Documento del 31-VII-1993 que haya un grave peligro actual para la vida o la salud de la madre, porque el motivo por el que se hace es curativo, es decir medio necesario para el bien del organismo, por ser causa de enfermedad o de peligro de vida.

Puede haber, sin embargo, otros casos en los que no haya otra solución al problema de la procreación responsable que el recurso a la esterilización, como pueden ser el caso de una esposa violentada por un marido totalmente irresponsable, o como legítima defensa de una minusválida psíquica en circunstancias de muy grave riesgo de ser violada por hombres malvados: si en estos casos la esterilización es, de hecho, el único medio de defensa a disposición, como extrema ratio, y ya que no se trata de una actividad sexual escogida libremente, sino padecida, el recurso a la esterilización podría ser moralmente aceptable.

Hay que tener además cuidado porque con la esterilización se dan también consecuencias psicológicas, de las que cada vez se es más consciente, pues es difícil que lo físico, y más en un terreno como éste, no tenga consecuencias psíquicas. No sólo no es el inicio de un paraíso sexual por poder tener relaciones sin peligro de embarazo, sino que no es raro que haya sentimientos de frustración y falta de motivación para el acto sexual, porque la mujer se siente utilizada y en compensación sobreprotege a los hijos existentes, acentuándose el papel de madre y quedando relegado el del marido, por lo que afecta peyorativamente a la vida de la pareja.

Pedro Trevijano, RenL/30 abril 2014

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¿QUÉ ES LA ABORTOFOBIA?… AHORA LOS PROVIDAS SON CRIMINALIZADOS

ESCARPINES

Roberta Sciamplicott / Aleteia

Multa de 10.000 euros a un anciano por mostrar zapatitos de bebé a una chica para que no aborte
Xavier Dor, activista provida, pediatra e investigador en cardiología del embrión, no se arredra ante multas ni cárceles

«Tu Dios se equivoca»: el juez sermonea a la pro-vida católica Mary Wagner y le añade más cárcel

Jesús Poveda, maestro de rescatadores: «Cuanto más se hable del aborto, menos se practicarán»

Abortera convertida por rescatadores: empezó a mostrar ecografías… y tuvo que cerrar la clínica

Su madre fue violada con 13 años, no abortó, y su hijo, sacerdote, perdonó y confesó a su padre

Francia condena a Xavier Dor, de 84 años, por dar unos zapatitos de bebé a una mujer embarazada: se le acusa de “abortofobia” y debe pagar una multa de 10.000 euros o puede pasar un mes en la cárcel.

Investigador sobre la cardiología del embrión, multado en Francia por mostrarle unos escarpines a una mujer embarazada

Investigador sobre la cardiología del embrión, multado en Francia por mostrarle unos escarpines a una mujer embarazada


A causa del “delito” de “abortofobia”, los franceses pro-vida pueden ahora ser procesados y condenados simplemente:

-por realizar actividades de información y disuasión en los hospitales,
-por indicar un número de teléfono a una mujer embarazada
– o por proponerle una reflexión sobre lo que es el aborto.

De la misma forma, serían criminalizados aquellos que organizan y participan en las Marchas por la Vida o mantienen páginas web con informaciones contrarias al aborto. La pena máxima prevista por la ley es de dos años de prisión a 30.000 euros de multa.

La oposición intelectual: un crimen
La enésima paradoja de nuestro tiempo es el delito de “abortofobia”, un concepto simplemente surrealista que vendría a significar el acto de oponerse al aborto, aunque sea una oposición intelectual en vez de física.

En una época en que se padecen “fobias” de todo tipo, la fobia que tiene como objetivo el aborto es particularmente asombrosa.

El concepto de “fobia” pasó a ser usado, de manera general, para indicar la actitud negativa y la injusta discriminación de personas o de situaciones, identificadas por la palabra que se combina con el término “fobia”: piense en la “cristianofobia”, ya presente en muchos países, cuyo objetivo (de ataques físicos, asedio moral y marginación) son los cristianos; o la “homofobia”, que es la violenta aversión a las personas homosexuales.

En el caso del aborto, sin embargo, la situación “denunciada” como si fuera prejuiciosa es la oposición a un verdadero delito, que es el de asesinar a un niño.

En la sociedad de hoy, en que se defienden a capa y espada los derechos de todos, menos los del feto, el nuevo absurdo parece no escandalizar a casi nadie.

Por el contrario: quien se opone al aborto es quien se vuelve el “culpable” a castigar, aunque sólo exprese una opinión o pida que las mujeres que planean abortar sean debidamente informadas sobre todas las alternativas que podrían sustituir ese gesto extremo.

El paladín de los derechos abortistas parece ser Francia, donde la ley Weil, de 1975, creó el “delito” de obstrucción del aborto”.

Quien comete ese “delito”, el de obstaculizar el aborto, puede ser considerado un “abortofóbico”.

Aborto: de fracaso a derecho
Una nueva medida legal propuesta en Francia, contraria a quien está contra el aborto, incluye dos artículos de extraordinaria gravedad.

El primero altera la ley actual, que ya permite el aborto para las mujeres “en situación de dificultad”.

Esta ley es de amplia interpretación, tanto que la historia francesa no relata un único caso de mujeres que hayan tenido un aborto negado por ausencia de tal “situación de dificultad”.

Aún así, el texto será alterado y la nueva ley dirá que el aborto está permitido para las mujeres “que no desean llevar a cabo el embarazo a término”.

En la práctica, poco cambia: el aborto en Francia, al final, ya está permitido para cualquier mujer que lo solicite; pero el cambio es decisivo desde el punto de vista del principio. El aborto no será ya considerado como la consecuencia de una dificultad, como un drama, como una derrota, y sí como una opción completamente normal; como un derecho (cf. La Nuova Bussola Quotidiana, 24 de enero).

El truco: prohibir la “obstaculización psicológica”
La segunda alteración en la legislación francesa prohíbe obstaculizar el aborto no sólo físicamente, lo que ya estaba en vigor, sino también psicológicamente.

La lectura de los trabajos preparatorios revela que la intención del legislador es:

– prohibir que en los hospitales las mujeres sean informadas sobre las alternativas al aborto;

– prohibir, también, que los voluntarios de los centros de apoyo a la vida circulen por los hospitales;

– y prohibir, incluso, aun fuera o en la proximidades de los hospitales que haya protestas o divulgación de informaciones pro-vida a las mujeres.

Esa ley fue aprobada en la primera sesión, pero debe ser sometida a una segunda.

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Países declaran la no existencia del derecho al aborto o a la homosexualidad

Created on Friday, 01 November 2013
By Wendy Wright

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NUEVA YORK, 1 de noviembre (C-FAM) Rusia, Etiopía, Polonia y otros tomaron los micrófonos en una reunión (transmitida en vivo vía Internet desde la sede de la ONU) para dejar claro que el aborto y la homosexualidad no son derechos humanos internacionales.

Los diplomáticos criticaron especialmente a la oficina de derechos humanos de la ONU por su obsesión con los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales y transgénero (LGBT).

Rusia llamó la atención sobre un folleto elaborado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OACDH), epicentro del activismo LGBT en la ONU. La publicación de sesenta páginas «Nacido libres e iguales» pretende ofrecer las «obligaciones jurídicas básicas» referentes a la homosexualidad, como ser la creación de categorías de asilo para las personas LGBT y extender el matrimonio para las parejas del mismo sexo.

Poner en práctica las recomendaciones «inevitablemente conduciría a la violación de los derechos del niño», afirmó Rusia.

Se criticó de manera particular a Navi Pillay. La cantidad de atención que la directora de la oficina de derechos humanos de la ONU presta a la orientación sexual es «desproporcionadamente alta», observó Rusia. «Hay asuntos de mayor actualidad en el mundo por atender».

La declaración de Rusia señala que las críticas en contra de la ley que protege a los niños de la propaganda homosexual no ha mitigado su determinación. Algunos activistas LGBT han llamado a boicotear los próximos Juegos Olímpicos en Sochi, Rusia.

niño tv
El tema de la homosexualidad sigue siendo delicado para algunos. El diplomático de Nigeria se refirió a este como «el problema de los derechos de ciertas personas con ciertas tendencias que están en desacuerdo» con las leyes, tradiciones, religiones y costumbres de su país.

Estas son «cuestiones de preferencia y estilo de vida personal», afirmó. «No deberían tener lugar en el discurso de las Naciones Unidas en lo que concierne a la protección de los derechos humanos».

Pillay respondió que la Declaración Universal de Derechos Humanos y diversos tratados protegen a todos, no «a todos excepto los LGBT».

Aparentemente, varios diplomáticos habían previsto esto. En representación de los países africanos, Etiopía resaltó su compromiso de respetar derechos humanos reconocidos universalmente y libertades para todos.

pareja embarazo
Pero están «preocupados por la tendencia creciente» de «crear nuevos derechos, conceptos y categorías, y normas no reconocidos» en acuerdos internacionales ni por todos los países.

El tono cortés contrastó marcadamente con las severas acusaciones de «odio» efectuadas contra quienes no concuerdan con los defensores LGBT. El grupo africano solicitó gentilmente «total respeto por la soberanía nacional y los valores culturales», y por «la capacidad de todos los estados de hacer elecciones de manera democrática a favor de lo que es aceptable para ellos».

Otros países hicieron frente al lenguaje que se utiliza para promover el aborto. Polonia esbozó sus iniciativas para la mejora de áreas de la salud sexual y reproductiva, concepto definido en su legislación en términos de respeto al derecho a la vida de los bebés por nacer. En una sutil referencia a la táctica opresiva de los gobiernos proabortistas, Polonia dijo que no «busca influir en decisiones tomadas por otros gobiernos nacionales» sobre estas cuestiones.

Varios países destacaron que sus posturas se aplican indiscriminadamente a todo el trabajo de la ONU.

Polonia hizo «constar» para esta y toda reunión futura que se opone a las interpretaciones de derechos o servicios de salud sexuales y reproductivos que incluyan el aborto a petición. Estos términos no están definidos en ningún acuerdo internacional, señaló.

Nada en el programa general de desarrollo de la ONU «debería de modo alguno crear una obligación para ninguna parte de considerar el aborto como forma legítima de salud, derechos o artículos reproductivos», sostuvo Malta, miembro de la Unión Europea.

Mientras que muchos en la ONU se centran en los derechos, la Santa Sede a menudo explica el por qué. El aborto jamás es seguro para el bebé o la madre, dijo Monseñor Chullikatt.

«Sin la vida, los restantes derechos carecen de sentido».

C-FAM Catholic Family & Human Rights Institute

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Familia, Divorcio, Hijos, Sociedad

Familia Católica

Francis Fukuyama constata que el cambio social que está originando más vivencias traumáticas ha sido el aumento de divorcios y rupturas familiares. Sin embargo, a pesar de la crisis por la que atraviesa, la familia no parece tener alternativa viable: es la institución educativa más sencilla y universal, la más económica y eficaz, y también, la única capaz de proporcionar una educación completa. De ella se ha dicho que es el primer y mejor Ministerio de Sanidad, el primer y mejor Ministerio de Educación, el primer y mejor Ministerio de Bienestar Social. Si imaginamos un mundo envuelto en los terrores del Apocalipsis, es seguro que encontraríamos, un organismo superviviente: la bacteria, un mamífero con grandes posibilidades de resistir: las ratas, y una institución llamada a construir de nuevo el orden: la familia consanguínea (padre, madre, hijos, abuelos, tíos, primos…). Por eso, los que se apresuran a firmar su acta de defunción, morirán sin ver cumplido su pronóstico.

Divorcio ¿Quiénes son las víctimas?

Con una asombrosa clarividencia G.K. Chesterton, abordó esta problemática hace un siglo, y dedicó sus mejores energías a defender la más hermosa y necesaria de las formas de vida: decía que quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen. Pues, antes que ciudadano, el ser humano es miembro de una familia, de la primera y más importante de las formas de convivencia, de la tradición más antigua de nuestra especie. Si la humanidad no se hubiera organizado en familias, tampoco habría podido organizarse en naciones.
familia unida

Entre los rasgos esenciales de la familia figuran: la comunidad de vida, los lazos de sangre, una unión basada en el amor, y tres fines de máxima importancia: proporcionar a sus miembros los bienes necesarios para vivir, criar y educar a los hijos, ser la célula de la sociedad. Aristóteles afirma que el ser humano es naturalmente más conyugal que civil. En primer lugar, porque la sociedad civil presupone las sociedades domésticas. En segundo lugar, porque la generación y crianza de los hijos, son más necesarias para la vida humana que los bienes proporcionados por la sociedad.

oracion matrimonio

Sin familia, la especie humana no es viable, comenzando por el aspecto biológico. Un niño, una anciana, un hombre enfermo, no se valen por sí mismos y necesitan un hogar donde vivir, amar y ser amados, alimentados, cuidados. El ser humano es familiar, precisamente porque nace, crece y muere, necesitado. Además, todo hombre es siempre hijo, y esa condición es tan radical, como el hecho de ser varón y mujer. Ningún niño nace de un árbol, escribió Homero, y tampoco en soledad, sino en brazos de sus padres: nace para ser hijo.

El Hecho de ser hombre y mujer hace a los padres naturalmente complementarios: son distintos entre sí, pero mutuamente necesitados, desde las profundidades del cuerpo hasta las cimas del alma. Y en su unión familiar, ambos (hombre y mujer), han de aceptar la obligación de un compromiso protector, entre otras cosas, porque los hijos necesitan su tiempo, su dinero, su ejemplo, sus conocimientos y sus energías. Aunque hoy se cuestione, la familia aparece como naturalmente estable y monógama, de acuerdo con los sentimientos naturales de sus miembros más débiles: los niños, quienes a duras penas soportan la separación de sus padres. La humanidad descubrió muy pronto que el amor, la unión sexual, el nacimiento de un hijo, su crianza y educación, sólo son posibles si existe una institución que sancione la unión permanente de un varón y una mujer. La fuerza del impulso sexual es tan grande y la crianza de los hijos tan larga que, si no se logra esa unión con estabilidad y exclusividad, esas funciones se malogran, y la misma sociedad se ve seriamente perjudicada.

mujer y hombre

Sería equivocado ver la familia como célula de la sociedad tan solo en sentido biológico, pues también lo es en el aspecto social, político, cultural y moral. Virtudes sociales tan importantes como la justicia y el respeto a los demás se aprenden principalmente en su seno, y también el ejercicio humano de la autoridad y su acatamiento. La familia es, por tanto, insustituible desde el punto de vista de la pedagogía social. Su propia travesía, por encima del oleaje de los pequeños o los grandes conflictos inevitables, es ya una escuela de esfuerzo y ayuda mutua. En esa escuela se forman los hijos en unos hábitos cuyo campo de aplicación puede fácilmente ampliarse a la convivencia ciudadana. De hecho, la convivencia familiar es una enseñanza incomparablemente superior a la de cualquier razonamiento abstracto sobre la tolerancia o la paz social.

Como todo lo humano, la familia es una organización de efectos reales, y estaría ciego quien no lo viera, pero es una ilusión pensar que existen sustitutivos mejores. Es la biología la que obliga a la mujer a descansar tras su maternidad. Es la misma naturaleza la que proporciona a los padres, niños muy pequeños, que requieren que se les enseñe, no cualquier cosa, sino todas las cosas. Durante décadas, el divorcio se ha recomendado como panacea para matrimonios mal avenidos. Pero se ha comprobado que el remedio es peor que la enfermedad. Hoy los psiquiatras y los psicólogos serios (como Paul Pearson o Daniel Goleman), desautorizan el lema: “si su matrimonio no funciona, busque una nueva pareja”; dicen que ha llegado la hora de sustituirlo por otro más sabio: “si su matrimonio no funciona, arréglelo”.

Madre y Padre

No podemos negar los casos difíciles, los que calificamos como tragedias. En cambio, podemos afirmar que el divorcio no elimina la tragedia. La diferencia consiste, para Chesterton, en que dentro del matrimonio la tragedia puede estar cargada de sentido, como la de un hombre que cae luchando por su país o que muere dando testimonio de la verdad. De hecho, el matrimonio ha sido comparado con la justicia, la libertad, el patriotismo, la democracia o cualquiera de los ideales que, a menudo, han tenido que ser defendidos con las armas en una guerra. Por eso, si los hombres siempre han sufrido por conquistar lo que entendían como felicidad, es razonable que ahora haya que sufrir por defender el matrimonio entre un hombre y una mujer, pues es un ideal y una institución a favor de la libertad de todos.

La estabilidad del matrimonio es una pretensión de estricto sentido común. Así argumentaba Chesterton: “Usted no puede deshacerse de su socio en el negocio porque no le gusta el tono de su voz. Ni puede despedir a un empleado porque no le gusta la forma de su nariz. Pero el pensamiento divorcista propone que la mujer de un hombre esté menos atada a él que su propio socio o cualquiera de sus empleados. Los divorcistas tratan de hacer del matrimonio algo mucho más fácil de disolver que cualquier contrato.”

Responsabilidad compartida
Un siglo más tarde, William Bennet, desde su amplia experiencia como Secretario de Educación y Comisario Nacional del Plan contra la Droga de Estados Unidos, después de reconocer que “demasiados chicos norteamericanos son víctimas del fracaso parcial de nuestra cultura, de nuestros valores y de nuestras normas morales”, llega a la siguiente conclusión: “Cuando la familia fracasa, tenemos la obligación de intentar suplirla con buenos sustitutos, como orfanatos. Pero nuestras mejores instituciones son, respecto a la familia, lo que un corazón artificial respecto de un corazón auténtico. Puede que no funcionen. Incluso, puede que funcionen mucho tiempo, pero nunca serán tan buenas como aquello a lo que sustituyen”.

Espectadores de una crisis familiar sin precedentes, que afecta sobre todo a las democracias occidentales, nuestros mejores analistas sociales llegan a la misma conclusión que Chesterton: que la familia es la más amable de las creaciones humanas, la más delicada mezcla de necesidad y libertad; que solo ella es capaz de transmitir con eficacia los valores fundamentales que dan sentido a la vida; y que eso la hace especialmente valiosa en un mundo que se va tornando surrealista.

José Ramón Ayllón, Licenciado en Filosofía y Letras, Especialista en Bioética, Profesor Universitario (del libro: “Ciudadano Chesterton, Una Antropología Escandalosa”, Ed. Palabra / Perfil de Chesterton: Chesterton y la Familia, Razones para la estabilidad)

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No existe “pildora del día despúes” sin efecto abotivo

ROMA, 26 Feb. 13 / 05:35 pm (ACI/EWTN Noticias).- El presidente de la Federación Internacional de Asociaciones Médicas Católicas (FIAMC), José María Simón Castellví, aclaró que “no existen esas supuestas píldoras del día después sin efecto abortivo de las que hablan los obispos alemanes” y que ha creado confusión en el mundo.

El líder médico recordó que “la píldora del día después tiene un efecto abortivo” y que no tienen conocimiento de ningún nuevo preparado “con principios activos alterados” tal como hablaron algunos prelados alemanes.

“Al contrario, añadió, recientemente estudiamos estos temas y publicamos un documento -accesible en nuestro sitio web, con un estudio de más de 100 páginas- que recoge datos nuevos, como que los nuevos fármacos poscoitales, cuanto menos efectos secundarios pretenden, con dosis más ajustadas, más riesgo tienen de provocar efectos anti-implantatorios, es decir, abortivos”, indicó.

Asimismo, lamentó que los obispos alemanes no hayan consultado a la FIAMC. “Es lamentable, porque nuestro reciente documento de 100 páginas sobre la defensa de la vida humana en el ámbito médico lo escribimos y presentamos originalmente en alemán. Además, organizamos un gran encuentro internacional hace unas semanas en Alemania sobre la atención católica al enfermo, y excepto el cardenal Marx y alguno más, allí no había obispos”.

“Estábamos disponibles y nadie nos consultó. No entiendo que un episcopado actúe así, y que también hayan obviado a la Pontifica Académica para la Vida, que está para eso, para consultarla. Tengo que pensar que han sido manipulados”, expresó.

Asimismo, dijo que la asistencia “a mujeres violadas en los hospitales católicos, sin duda, debe ser exquisita, pero no con píldoras poscoitales”, pues “como hemos visto son abortivas”.

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