Uncategorized

Estas son las condiciones para lograr las indulgencias por el Año Jubilar de Fátima: 3 posibilidades

Fatima-Portugal1.jpg

No hace falta ir al santuario de Fátima para lograr las indulgencias del Año Jubilar de Fátima

Para obtener las indulgencias por el Año Jubilar de Fátima no es imprescindible ir a Fátima, ni siquiera orar los días 13 del mes; hay varias posibilidades que ha explicado el santuario de Fátima con un documento, al anunciar la concesión de una indulgencia plenaria por orden del Papa Francisco.

El Año Jubilar de Fátima empezó el 27 de noviembre de 2016 y concluye el 26 de noviembre de 2017.

Durante este Año Jubilar, la indulgencia se concede:

– A los fieles que visiten en peregrinación el Santuario de Fátima (www.fatima.santuario-fatima.pt ) y participen devotamente de alguna celebración o oración en honor de la Virgen María, recen la oración del Padre Nuestro, reciten el Símbolo de la Fe (Credo) e invoquen a Nuestra Señora de Fátima;

– A los fieles que visiten devotamente una imagen de la Virgen de Fátima expuesta a la veneración en iglesias, capillas o lugares adecuados en los días del aniversario de las Apariciones (día 13 de cada mes, de mayo a octubre de 2017), y allí participen en celebraciones o oraciones en honor de la Virgen María, recen la oración del Padre Nuestro, reciten el Símbolo de la Fe (credo) e invoquen a Nuestra Señora de Fátima;

– a los fieles que por razón de edad, enfermedad o graves motivos no puedan moverse, estén arrepentidos de sus pecados y tengan la firme intención de poner en práctica, tan pronto como sea posible, las tres condiciones indicadas ante una pequeña imagen de la Virgen de Fátima; y en los días de las Apariciones, se unan espiritualmente a las celebraciones jubilares, ofreciendo con confianza a Dios misericordioso, por medio de María, sus oraciones, sufrimientos y dificultades.

Para obtener la indulgencia plenaria, los fieles sinceramente arrepentidos y animados por la caridad deben cumplir las siguientes condiciones:

– confesión sacramental,

– comunión eucarística

– y oraciones por las intenciones del Papa.

Rel, 2017

Estándar
sociedad

Convivían en situación irregular hasta que un amigo les dijo: «Mira, yo no me juego la vida eterna»

36001_juan_y_elena_el_dia_de_su_boda

“Al principio de los cinco años que llevamos juntos, los dos primeros años estuvimos viviendo en pecado, porque Juan estaba casado y yo también… Conocimos a Nacho y Nacho me dijo: ‘Mira Juan, yo no me juego la vida eterna’. Y yo dije, este tío… tiene razón… Al principio dormíamos juntos. Pero claro, la carne es la carne. Hasta que dijimos: la casa es grande y hay varios dormitorios, así que cada uno a uno. Luego ves cómo el Señor va haciendo. Es que, te pones en sus manos y Él va haciendo. Es solo dejarte hacer. Él va haciéndolo todo, todo, todo… El Sacramento del Matrimonio lo hemos palpado con las manos, porque ha sido tan grande y tan vivo en nosotros que incluso la relación entre nosotros ha cambiado muchísimo”, es el testimonio de Juan Quero.

Juan Quero y Elena Merino convivían en una “situación irregular”. Pero el encuentro con Cristo les llevó a tomar una decisión trascendental: vivir en castidad hasta el momento – si Dios llegaba a permitirlo – de poder celebrar su matrimonio por la Iglesia. Explican el testimonio de transformación de sus vidas en el programa “Cambio de Agujas” de H.M. televisión y este es un resumen de lo que cuentan que han vivido creciendo en el amor de Dios:

Juan Quero y Elena Merino son de Segovia (España) y son hoy marido y mujer. El 7 de enero de 2017 sellaron con su sí, a los pies del altar, la alianza matrimonial que les hacía una sola carne para siempre. Pero su camino no ha sido para nada fácil. Cuando se conocieron, uno y otro habían pasado ya por el altar y habían sufrido el fracaso de esa relación.

Familias de educación católica

Uno y otro nacieron en familias católicas y se educaron en colegios religiosos. Juan nunca perdió la fe, pero fue abandonando la práctica religiosa a medida que entraba en la adolescencia: “Siempre he tenido presente a Dios, pero no practicaba”. Comenzó a trabajar muy joven y también muy pronto se casó, por la Iglesia porque eso era lo que se esperaba de él. De ese matrimonio nació un hijo. Diecisiete años después la familia se deshacía. Tras ese fracaso, comenzó otra relación también terminó igual que la anterior.

Elena se educó con las Hijas de la Caridad, y guarda recuerdos preciosos de la vivencia de la fe en los años de la adolescencia de la mano de las hermanas: “La infancia la recuerdo muy feliz, y muy cerca de Dios, de la Iglesia”. También ella, al entrar en el mundo laboral, se fue enfriando a nivel religioso, aunque tuvo la suerte de que su madre, que era una mujer profundamente religiosa, la llevaba consigo a todas las peregrinaciones que hacía. Gracias a eso, un día en Lourdes, tuvo una experiencia muy importante en su vida: “Me puse a llorar como una Magdalena, y realmente me dije: Esto es lo que es. Esto es la verdad”. Con todo, esa experiencia no la llevó a un cambio radical de vida.

Se casó con veintidós años, ya embarazada, pero cinco años después ese matrimonio se rompió: “En los momentos de bajón, cuando estaba con el agua al cuello, yo siempre me agarraba al Señor. Yo sabía que Él estaba ahí, y me daba la fuerza… Lo que pasa es que luego me veía con fuerza y me volvía a alejar”. En esa situación, comenzó otra relación que duró otros cuatro años de la que nació un segundo hijo. Pero, pasados cuatro años, también esa relación fracasó.

Sus caminos se juntaron el día en que Juan –por motivos de trabajo- tiene que instalarse en Segovia y se pone a buscar piso. En la inmobiliaria le atendió Elena. Así se conocieron. Elena se compadeció de Juan, que no conocía a nadie en Segovia, y le ofreció salir con su grupo de amigos: “Yo, al principio –dice Elena- no pensaba nada con él, solamente amistad. Pero, en los momentos en los que estaba sola decía: Voy a llamar a Juan que está aquí solo. Me daba un poco de penilla. Estaba recién separado. Y yo decía: Yo he pasado por esto y es muy duro, le voy a llamar. Y le llamaba: ‘Venga Juan, vente a tomar unas cañas que he quedado con más gente’. Hasta que bueno… el día 25 de diciembre surgió el flechazo”.

La fe les unió

De la mano de Elena, Juan vuelve a retomar la práctica religiosa. Es Juan quien nos lo cuenta: “En aquella época me había separado de mi segundo matrimonio, que era un matrimonio civil. Fue bastante traumático, y lo pasé bastante mal en aquella época. Elena me ayudó mucho. Y bueno, vamos a Fátima, vamos a Lourdes, y claro, a mí en eso sí que me tocó. (…) Íbamos mucho a Lerma, con la Hna. Leticia y compañía. Teníamos muy buena amistad con ellas y, a partir de ahí, es lo que dice Elena, no fue una conversión tumbativa, sino progresiva”.

A pesar de comenzar a moverse juntos en ambientes religiosos, Juan y Elena convivían sin estar casados. Nos lo explica Elena: “Al principio de los cinco años que llevamos juntos, los dos primeros años estuvimos viviendo en pecado, porque Juan estaba casado y yo también. Pero luego, a raíz de un testimonio que nos dieron en un retiro, un chico que nos presentaron -sí es que todo es providencial- ese chico también estaba separado, y tenía una relación con una chica, pero estaba pidiendo la nulidad matrimonial. Nos habló a nosotros de hacer con nuestra vida lo mismo. Y yo, me hablaban de las nulidades matrimoniales y, al principio, como que no lo entiendes. Bueno, si yo ya estoy divorciada, qué más me da a mí vivir así que asa. Si yo ya estoy divorciada, de qué me sirve una nulidad matrimonial…”

Un segundo testimonio, de otra persona viviendo en castidad mientras tramitaba su nulidad, les volvió a remover. Juan continúa la historia: “Conocimos a Nacho y, nos sentamos a charlar los tres, y Nacho me dijo: ‘Mira Juan, yo no me juego la vida eterna’. Y yo dije, este tío… tiene razón…” Elena completa: “Al principio no, pero es como que se te queda algo ahí rumiando… hasta que dices: ‘A ver, a ver, ¿qué pasa aquí? ¿Qué estoy haciendo con mi vida? A ver si me la estoy jugando…”

De la mano de su director espiritual, tomaron la decisión de comenzar a vivir en castidad. No fue una decisión fácil: “Al principio fue difícil. Hasta que tomamos la decisión de que teníamos que vivir en castidad si queríamos hacer las cosas bien… pues nos costó. Al principio dormíamos juntos, pero con la condición de que no me mires, no me toques. Pero claro, la carne es la carne. Hasta que dijimos: la casa es grande y hay varios dormitorios, así que cada uno a uno”.

A pesar de los momentos duros, el Señor iba trabajando en sus corazones y purificando su amor: “Luego ves cómo el Señor va haciendo. Es que, te pones en sus manos y Él va haciendo. Es solo dejarte hacer. Él va haciéndolo todo, todo, todo. Ha sido muy bonito, porque ha sido una purificación, y ves que el Señor con todo esto te ha estado purificando”.

Juan y Elena son conscientes de la responsabilidad que tienen las Vicarias Judiciales de las Diócesis, encargadas de discernir si u matrimonio es nulo o no. Ellos lo tenían muy claro. Si sus matrimonios no eran nulos, si ellos dos no se podían llegar a casar por la Iglesia, terminarían su relación.

Por fin, llegó la boda

El día de su boda, el pasado 7 de enero de 2017, fue un día feliz. Elena dice: “Como el Señor nos había purificado tantísimo, esta vez yo sí que me casé sabiendo lo que quería hacer. La primera vez yo no tengo ni recuerdo ni conciencia de lo que era el matrimonio, de lo que era el sacramento. Es que el sacramento es muy importante, y si no lo haces conscientemente…”

Juan también vivió la ceremonia con mucha intensidad: “Estuvimos muy recogidos. La verdad es que, después de la Comunión, fue tremendo. Y después, han cambiado muchísimas cosas. La gracia del Señor yo la note y decía: ‘¿Y qué me ha pasado?’ Y Elena me decía: ‘Esto es el Espíritu Santo’”.

Elena añade: “Juan le decía al sacerdote: ’Don Andrés, esto parece como que hubiéramos tenido una efusión del Espíritu Santo’. Y el sacerdote le respondió: ‘No es que lo parece, es que lo es. Es que el Sacramento del Matrimonio lo hemos palpado con las manos, porque ha sido tan grande y tan vivo en nosotros que…” “Que incluso la relación entre nosotros–afirma Juan- ha cambiado muchísimo”.

Juan y Elena no se sienten súper héroes por haber vivido tres años en castidad. Lo que sí que tienen claro, es que si tuvieran que repetirlo lo repetirían, porque no se puede hacer daño a alguien que amas, y el pecado –en concreto en ellos el pecado de adulterio- daña a tu pareja, a la que amas, y daña al Señor, al que debes amar también.

Consejos para parejas

A parejas que pueden encontrarse ahora en la misma situación que ellos tenían en los primeros años de su relación, les dicen: “Yo les diría que confíen en el Señor, porque igual que nosotros hemos podido, todo el mundo puede hacerlo. No hemos podido solos, eso que conste. Pero cuando te pones en las manos de Dios, y de la Madre la Virgen, tú les pides ayuda, y ellos están ahí para ayudarte. Y claro, si yo no estoy casada por la Iglesia, yo no puedo acercarme a recibir el sacramento de la Eucaristía, no puedo comulgar. Entonces, como yo les digo, si no hacéis eso (vivir en castidad) comulgad espiritualmente. No tenemos que hacer daño al Señor. Es que con ese pecado al Señor le hacemos mucho daño, a la vez también nos lo hacemos a nosotros.

Cuando amas a alguien no quieres hacerle daño, y si amas al Señor tienes que hacer las cosas bien. No cuesta nada. Y Él siempre te está ayudando. Eso lo hemos notado. A ver, al principio caíamos, pero siempre nos levantábamos. Ahí está el sacramento de la confesión, de la reconciliación, y luego también nos hemos rodeado de mucha gente de Iglesia, sacerdotes, hermanos de oración que nos han apoyado muchísimos con sus oraciones. Y eso te da la fuerza, el impulso para seguir. Es abandonarte en el Señor, Señor lo que Tú quieras haz conmigo, es olvidarte en sus manos y confiar”.

Camino Católico / ReL6 mayo 2017

Estándar
liturgia

El Futuro de la Iglesia

web-gettyimages-2111027

El catolicismo está pasando por serias dificultades en Occidente, sobre todo en Europa. Con fieles que primero pierden la fe, y luego abandonan la Iglesia. Con templos que deben cerrarse por falta de fieles. Y con cada vez más denuncias de sacerdotes, obispos y cardenales que se desvían de su camino. Sin embargo en este período crítico que viene profundizándose desde los años ’60 del siglo XX, surgió un teólogo que algunos aún no reconocen en toda su valía, Joseph Ratzinger, quien no sólo previó la crisis tempranamente y adelantó el camino que recorrería la Iglesia, sino que propuso senderos para superarla.

LOS CRITERIOS DE RESTAURACIÓN SOBRE LOS QUE TRABAJÓ RATZINGER

Ratzinger hizo gran parte del trabajo de la restauración teológica necesaria, que requería la deriva que había llevado a los teólogos a cuestionar las Escrituras. Sus principales contribuciones – donde los fundamentos estaban más amenazados – fueron sobre la Sagrada Escritura, la interpretación del Vaticano II, y la liturgia.

En el momento que Ratzinger fue ordenado en 1951, varias generaciones de estudiosos bíblicos habían comenzado a erosionar el papel central y sagrado de la Biblia en la vida de la Iglesia. Una supuesta arqueología bíblica, el estudio de las lenguas antiguas y la crítica literaria habían producido notables desviaciones sobre la comprensión de los textos bíblicos. Los estudiosos se habían apartado de la Teología y se habían convertido en estudiosos asépticos. Trataban a la Biblia como si fuera una épica griega o una retórica latina. Ratzinger aceptó todo lo que era bueno en los nuevos métodos, pero insistió en que si las escrituras querían tener alguna relevancia hoy, tenían que ser interpretadas a la luz de la fe, deben leerse como una revelación divina recibida y vivida por la Iglesia. Los estudios bíblicos se alejaban de los siglos de reflexión patrística, y estaban tratando el texto como algo separado de las personas a las que se dirige: a la Iglesia.

El aporte teológico Ratzinger dio sus frutos en dos documentos clave: La Interpretación de la Biblia en la Iglesia (1993) en la Pontificia Comisión Bíblica, y Verbum Domini (2010) que fue el fruto del primer sínodo que convocó como Papa.

Sin embargo, fue su decisión de publicar un estudio de tres volúmenes de la vida de Cristo (Jesús de Nazareth), lo que tendrá el mayor impacto.

En lugar de proponer la forma que los estudios bíblicos debían tener, Ratzinger hizo el trabajo por sí mismo. Lo que confirmaría que era probablemente el hombre más instruido vivo.

Pero también como Papa Benedicto XVI tuvo aportes importantes.

APORTES CENTRALES DE RATZINGER COMO PAPA

Benedicto XVI comenzó la lucha contra relativismo ético y la lucha contra la pedofilia. Y fue el Papa que señaló la función de la Iglesia en la relación entre la razón y la fe “inseparables y purificándose la una a la otra”, que fue la base de la penúltima encíclica de Juan Pablo II, Fides et Ratio (en la cual el futuro Papa colaboró como figura central).

Benedicto XVI fue el Papa que intentó la reconciliación con Lefebvre. Que abrió el diálogo entre la Iglesia y el mundo ateo. Que abrió el camino para el diálogo ecuménico con la Iglesia Ortodoxa Rusa. Que ha hecho viajes clave a Europa y a Oriente Medio para el diálogo con el Islam. Amaba el diálogo no preparado con los fieles (prefería escuchar a las preguntas del público y responder improvisando). Sin embargo unos de los mayores aportes de Ratzinger fue su profecía de hace 5 décadas sobre la implosión de Iglesia en Occidente, cuyas características pueden observase en el mundo actual.

Durante su papado, fuerzas desestabilizadoras dentro y fuera de la Iglesia hicieron campaña contra él diciendo que era un Papa muy distante de la gente. Fue cuestionado  tanto por miembros internos como externos a la curia romana de haber firmado el decreto de liberalización del uso del misal pre-conciliar para la celebración de la misa en latín.

También él y sus colaboradores sufrieron estrategias destructivas estudiadas en detalle para atormentar el pontificado:

            -el “caso Ratisbona” con los musulmanes;

-la controversia sobre el uso de condones;

-las acusaciones estadounidenses de que él encubrió casos de abuso infantil;

-el caso “Williamson”, el obispo lefebvrista negador del Holocausto;

-hasta el robo de sus documentos confidenciales que surgió con el Vatileaks y que nunca se descubrió la verdadera trama que había detrás.

LA IGLESIA QUE PREVIÓ RATZINGER HACE 50 AÑOS SE ESTÁ VIENDO AHORA

El joven teólogo Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) advirtió en el año 1969, a poco de terminado el Concilio Vaticano II, que la iglesia se achicaría, perdería poder y fe, y que iba a tener que empezar de nuevo.

De este penoso camino de reconversión, que decía en aquella época recién comenzaba, emergerá una Iglesia más espiritualizada y simplificada.

Benedicto XVI usó su pontificado para alistar a la Iglesia para los tiempos que estaban comenzando, de acuerdo a su profecía.

Y sus predicciones no se han equivocado, porque la iglesia se está achicando en Occidente y la fe se deteriora por una creciente apostasía.

Si se observa la trayectoria de su papado, el esfuerzo estuvo puesto en revalorizar la fe, y no la influencia política de la Iglesia.

Hoy vemos que la Iglesia está pasando por las penosas etapas que él predijo, y las convulsiones las hemos visto en el Sínodo de Obispos sobre la Familia.

EL ESCENARIO

La profecía de Ratzinger cerró un ciclo de lecciones radiofónicas que el entonces profesor de teología pronunció en 1969, en un momento decisivo de su vida y de la vida de la Iglesia.

Eran los años turbulentos de la contestación estudiantil, del Mayo de París de 1968, de la revolución sexual y del amor libre, de la conquista de la Luna, pero también de las disputas tras el Concilio Vaticano II.

Ratzinger, uno de los protagonistas del Concilio, acababa de dejar la turbulenta universidad de Tubinga y se había refugiado en la de Ratisbona, un poco más serena.

Como teólogo, estaba aislado, después de haberse alejado de las interpretaciones del Concilio de sus amigos “progres” Küng, Schillebeeckx y Rahner.

En ese periodo se fueron consolidando nuevas amistades con los teólogos Hans Urs von Balthasar y Henri de Lubac. Con quienes fundó la revista “Communio”, misma que se habría convertido en el espacio para algunos jóvenes sacerdotes “ratzingerianos” que hoy son cardenales.

En el complejo 1969, el futuro Papa, en cinco discursos radiofónicos poco conocidos (y que la Ignatius Press publicó originalmente en el volumen “Faith and the Future”), expuso su visión sobre el futuro del hombre y de la Iglesia.

La última lección, que fue leída el día de Navidad ante los micrófonos de la “Hessian Rundfunk”, tenía todo el tenor de una profecía.

En 2009 Ignatius Press liberó el discurso del padre Joseph Ratzinger  en su totalidad, en un libro titulado Fe y el Futuro.

Aunque aclaró que no pretendía predecir el futuro, puede considerarse un profeta

Ratzinger no quería ser tomado como un vidente o un profeta, él explicaba: “Vamos, por lo tanto, a ser prudentes en nuestros pronósticos.  Lo que San Agustín dijo sigue siendo cierto: el hombre es un abismo; lo que va a salir de estas profundidades, nadie puede ver por adelantado.  Y el que cree que la Iglesia no sólo está determinada por el abismo que es el hombre, sino que alcanza el mayor abismo infinito que es Dios, será el primero en dudar de sus predicciones. Porque este deseo ingenuo, de saber con certeza, sólo podía ser el anuncio de su propia ineptitud histórica”.

PENOSO PARA LA IGLESIA

El profesor Ratzinger comparaba la época actual con la del Papa Pío VI, raptado por las tropas de la República francesa y muerto en prisión en 1799. En esa época, la Iglesia se encontró frente a frente con una fuerza que pretendía cancelarla para siempre.

“Nos encontramos en un enorme punto de cambio en la evolución del género humano.  Un momento con respecto al cual el paso de la Edad Media a los tiempos modernos parece casi insignificante”.-dijo-

El proceso será largo y turbulento, como fue el camino del falso progresismo en la víspera de la Revolución Francesa, cuando se podía pensar que un obispo era inteligente si se burlaba de los dogmas e incluso insinuaba que la existencia de Dios no era del todo cierta.

“Ya no será capaz –la Iglesia- de habitar los edificios que construyó en tiempos de prosperidad; con la disminución de sus fieles, también perderá gran parte de los privilegios sociales”.

Como en una pequeña sociedad, se harán mayores demandas de iniciativas a sus miembros individuales.

Será penoso para la Iglesia, porque el proceso de clarificación, le costará mucha energía valiosa.

Esto la hará pobre y provocará que se convierta en la Iglesia de los humildes.

DE AHÍ EMERGERÁ UNA NUEVA IGLESIA

Pero cuando la prueba de este tamiz haya pasado, un gran poder fluirá de una Iglesia más espiritualizada y simplificada. “Será una Iglesia más espiritual, que no suscribirá un mandato político coqueteando ya con la Izquierda, ya con la Derecha. Será pobre…”. “De la crisis actual surgirá una Iglesia que habrá perdido mucho. Será más pequeña y tendrá que volver a empezar más o menos desde el inicio”.

LA SOLEDAD DE LOS HOMBRES

Lo que Ratzinger exponía era un: “largo proceso, pero cuando pase todo el trabajo, surgirá un gran poder de una Iglesia más espiritual y simplificada”.  Entonces, los hombres descubrirán que viven en un mundo de “indescriptible soledad”, y cuando se den cuenta de que perdieron de vista a Dios, “advertirán el horror de su pobreza espiritual”. Los hombres en un mundo totalmente planificado se encontrarán indeciblemente solitarios. Luego ellos descubrirán en el pequeño rebaño de creyentes una respuesta que siempre han estado buscando en secreto. “Lo descubrirán como una esperanza para sí mismos, la respuesta que siempre habían buscado en secreto”.

¿DE QUE TIPO DE GENTE ESTARÁ COMPUESTA LA NUEVA IGLESIA EMERGENTE?

Ratzinger es muy claro refiriéndose al tipo de personas que formarán la Iglesia que el concibe va a emerger. “El futuro de la Iglesia puede y sucederá a partir de aquellos cuyas raíces son profundas y que viven la plenitud de su fe pura.  No sucederá a partir de los que se acomodan simplemente al momento pasajero o de aquellos que se limitan a criticar a los demás y a asumir que ellos mismos son infalibles varas de medir. Ni sucederá a partir de los que toman el camino más fácil, quienes pretenden eludir la pasión de la fe, declarando falso y obsoleto, tirano y legalista, todo lo que son exigencias sobre los hombres que les obliga a sacrificarse”. “Para poner esto de manera más positiva: el futuro de la Iglesia, una vez más, como siempre, será reconfigurado por los santos. Es decir por los hombres que tienen la mente para sondear más profundo que las consignas del día, que ven más que los que otros ven, porque sus vidas abrazan una realidad más amplia”.  “El desinterés, lo que hace libres a los hombres, sólo se alcanza a través de la paciencia de los pequeños actos diarios de auto-negación.  Por esta diaria pasión, que por sí solo revela a un hombre de cuántas maneras está esclavizado por su propio ego, por esta pasión todos los días y por ella sola, se abren lentamente los ojos del hombre”.  “Él ve solamente la medida en que ha vivido y sufrido.  Si hoy estamos casi sin poder tomar conciencia de Dios, es porque nos resulta muy fácil evadirnos, huir de las profundidades de nuestro ser por medio del narcótico de algún placer o de otro tipo.  Por lo tanto nuestras propias profundidades interiores permanecen cerradas para nosotros”  “¿Cómo afecta todo esto al problema que nos ocupa?  Esto significa que las grandes promesas de los que profetizan una Iglesia sin Dios y sin fe, es charla vacía.  No tenemos necesidad de una Iglesia que celebra el culto con oraciones políticas, esto es superfluo y se destruirá. Lo que permanecerá es la Iglesia de Jesucristo, la Iglesia que cree en el Dios que se ha hecho hombre, y nos promete vida más allá de la muerte”.

Y también explicita el tipo de sacerdote que emergerá en esa Iglesia: “El tipo de cura que no es más que un trabajador social puede ser reemplazado por el psicoterapeuta y otros especialistas. Pero el cura que no es especialista, que no está mirando al mundo y dando consejos políticamente correctos, sino que, en el nombre de Dios se pone a disposición del hombre, lo forma en la Verdad, que está a su lado en sus dolores, en su alegrías, en su esperanza y en sus miedos, ese tipo de cura es sin duda el tipo de cura que se necesitará en el futuro”.

TIEMPOS MUY DUROS

La Iglesia se enfrentará a tiempos muy duros. La verdadera crisis apenas ha comenzado. “Vamos a tener convulsiones terribles.  Pero estoy igualmente seguro de lo que quedará al final: no la Iglesia del culto político, que ya está muerta, sino la Iglesia de la fe”. Ella bien puede no ser el poder socialmente dominante en la medida en que lo era hasta hace poco. Pero va a disfrutar de un florecimiento fresco y ser vista como el hogar del hombre, donde se encuentre vida y esperanza más allá de la muerte.

ALGUNAS CONSIDERACIONES

Ratzinger estaba profetizando principalmente sobre la iglesia en Europa y en general en lo que se conoce como Primer Mundo. En África y Asia, y hasta cierto punto en Latinoamérica, la iglesia tiene un vigor propio de una zona de misión exitosa, de modo que estamos en un escenario mixto, o si se quiere, en el campo de un profecía parcial. Sin embargo los aspectos doctrinales de la Iglesia, por ejemplo, en África, son también mixtos. Porque si bien son ortodoxos respecto a la homosexualidad, no lo son respecto al matrimonio, debido a su propia cultura ancestral. Por otro lado, esa Iglesia no tiene ni de cerca el peso político de la Iglesia de Occidente. En cuanto a Iberoamérica, muchos países se están alejando de la Ley Natural, imponiendo la Ideología de Género, sin que muchos fieles, le opongan la debida resistencia, véase lo que sucede en Argentina, Uruguay, México, Colombia, Bolivia…, lugares donde al ideal de Justicia (que impera en el Reino de Dios, junto con la Paz y el gozo en el Espíritu Santo), se opone el de una mal llamada “igualdad”, que favorece a los “activistas” y no realmente a los más necesitados.

Por otra parte, a pesar de la figura mediática de Francisco, cuyo pontificado ha tenido cierta penetración en los medios de comunicación occidentales y en la política mundial, lo cierto es que la Iglesia está perdiendo poder en Occidente en manos del laicismo. Pero hay que tener esperanza y trabajar por traer el Reino de Dios a la Tierra.

Forosdelavirgen

Fuentes:

•Cardenal Joseph Ratzinger “La iglesia se convertirá en pequeña”. Fe y el Futuro (San Francisco: Ignatius Press, 2009)

•http://aleteia.org/2016/06/13/when-cardinal-joseph-ratzinger-predicted-the-future-of-the-church/

•http://www.lastampa.it/2013/02/18/vaticaninsider/es/vaticano/la-profeca-olvidada-de-ratzinger-sobre-el-futuro-de-la-iglesia-3SHxeEueLAMehXcDynN1UO/pagina.html

•http://www.catholicherald.co.uk/issues/april-21st-2017/the-biblical-crisis-that-benedict-resolved/

Estándar
Buenas Lecturas que Valen la Pena

Estudiar el universo con la ciencia es un acto de oración, explica el astrónomo Guy Consolmagno

Brother-Guy-Consolmagno-t-006.jpg

Guy Consolmagno es una autoridad mundial en el campo de la astronomía. Es el director del Observatorio astronómico del Vaticano ha sido además reconocido con la Medalla Carl Sagan de la Sociedad Astronómica Americana.

Zenit le ha entrevistado tras presentar el Congreso científico sobre los agujeros negros, las ondas gravitacionales y la peculiaridad del espacio-tiempo, que se realiza desde el 9 al 12 de mayo en el Observatorio Astronómico Vaticano de Castel Gandolfo.

“Dios es la evidencia de la existencia del universo”

“Al inicio del tiempo Dios habló con nosotros a través de lo creado, dice la carta de san Pablo a los Romanos. Por lo tanto estudiar el universo con la ciencia es un acto de oración, un modo de encontrar a Dios”, dijo Consolmagno. Pero para ello, explicó, “antes es necesario encontrar a Dios, como padre, como Abba, contrariamente no se puede encontrar a Dios en la Ciencia”. O sea que “la Fe está antes si se quiere poder ver a Dios en la creación”.

El astrónomo estadounidense Guy Consolmagno, cuando ya contaba con un brillante curriculum científico, ingresó en 1989 a la Compañía de Jesús, tomando los votos en 1991. En 2015 fue nombrado director de la Specola Vaticana,  el Observatorio astronómico del Vaticano. En el 2000 la Unión Astronómica Internacional le dio su nombre a un asteroide de la faja principal, 4597 Consolmagno, conocido también como “Little Guy”.

Interrogado sobre si Dios no es una evidencia, y sobre el universo como un reflejo de Dios, señaló: “Dios es la evidencia de la existencia del Universo. Porque si no se cree en un Dios se podría pensar que el universo no existe, que es todo una imaginación”.

“Un Dios bueno que ha creado el Universo”

El jesuita añadió que “si no se cree en un Dios como en el Dios del cristianismo, no se puede creer en el universo que obra con leyes y con un sistema”. Contrariamente “sería un universo del caos, de dios naturaleza, como Jove o Júpiter”. Precisó así que “esta no es nuestra idea de Dios. La idea es de un Dios sobrenatural que da espacio para las leyes de la Ciencia”.

“También creemos –añadió Consolmagno– en un Dios bueno que ha creado el Universo por su voluntad y no por un accidente o por un caso”. En un Dios “que ha dicho que el Universos es bueno, y que dijo ‘Esto es bueno’.

Un congreso sobre agujeros negros

Sobre el evento que realizarán esta semana en Castel Gandolfo, precisó: “Es un congreso científico que quiere juntar a tantos expertos de varios campos especialistas en agujeros negros”. Y precisó que el congreso reúne no solo los teóricos de los agujeros negros, sino también aquellos que observan y a los que los estudian desde otras perspectivas científicas.

“Porque muchas veces sucede que hay un convenio de observadores, otros de teóricos, otros de agujeros negros, etc. Pero aquí queremos poner a los diversos científicos juntos, como en un taller”. Además porque “faltará siempre el tiempo para hacer presentaciones y discusiones, por ello queremos favorecer el intercambio libre de ideas”.

Zenit  / ReL9 mayo 2017

Estándar
sexualidad

Impresionante Testimonio de una persona con AMS (Atracción al Mismo Sexo)

Joseph_Sciambra_1.jpg

De niño comenzó con la pornografía y el deseo de placer le llevaba a buscar sensaciones cada vez más morbosas. “La pornografía es adictiva, y es progresiva”, explica con lucidez Joseph Sciambra.  “Esto puede ser comparado a la droga. Cuando comienzas a tomarla, empiezas con lo más suave como el alcohol o la marihuana. Entonces se pierde el sentido de lo que estás haciendo y entras a drogas más duras. Lo mismo con el porno”. Un día se encontró en el hospital luego de una orgía y tuvo la experiencia con el espíritu del mal que lo hizo recapacitar… En su biografía cuenta cosas impresionantes de lo que vivió dentro del mundo gay, además, sugiere la forma de tratar a los gays para sanar sus heridas.

Joseph Sciambra, hoy de de 47 años, es un ex actor porno gay, que ha descrito su propio viaje hacia el núcleo más oscuro del infierno gay en el distrito Castro de San Francisco a principios de los años 90. Lo documentó en “Tragado por Satanás“ (“Swallowed by Satan”), que es el título de su libro, en el que relata sus experiencias.

Joseph, que abandonó la escena gay hace 14 años después de una dramática reconversión a la fe católica, dice que su búsqueda de amor y aceptación a través del sexo comenzó con la pornografía.

A la edad de ocho años, un día ingenuamente hojeó una revista porno dejada por su hermano mayor. Esto fue seguido por la búsqueda de revistas porno más gráficas. Luego vino la masturbación y la necesidad de actuar con los demás lo que veía en las revistas.

Joseph dice que lo que él ansiaba, era experimentar un nirvana sexual profundo y satisfactorio, por eso amplió sus aventuras sexuales. Nuevas experiencias sexuales con nuevas parejas fue el único estímulo que parecía ofrecerle la emoción que buscaba desesperadamente. Los burdeles y prostitutas se convirtieron en parte de su rutina sexual.

Entonces Joseph se aburrió del porno femenino y se trasladó a la pornografía gay, que lo dispuso a querer experimentar con los hombres gays para satisfacer sus crecientes deseos sexuales. Hombres gay mayores iniciaron a Joseph de 19 años en el sexo gay en el ambiente gay de Castro, en este barrio gay, él comenzó a visitar las casas de baños (dispuestas para tener sexo casual con hombres), y salas de juego de vídeo para adultos, también con sexo gay anónimo.

Luego, en su búsqueda de amor y compañía, Joseph se sumergió profundamente en la filmación de películas gay, pero lo que tan desesperadamente buscada constantemente, nunca llegaba.

Las llamadas “cabinas gloria” (un lugar para el sexo oral anónimo) ofrecieron la siguiente forma de excitación. Fue en uno de esos lugares en el que Joseph dice que se entregó sexualmente a satanás, quien se presentó en forma de una boca abierta con una larga lengua.

Joseph finalmente se encontró cayendo más abajo, con el sadomasoquismo. Allí infligió y recibió dolor y tortura sexualizada. Esto incluye prácticas horrendas demasiado gráficas para describir aquí. La mayor parte de esto fue filmado para la industria del porno gay. El nirvana sexual de Joseph podía ahora sólo obtenerse con la violencia, la dominación y la agresión.

Ahora, a sus más de 40 años, Joseph dice que lo único que experimentó en su interior fue odio: odio por otros hombres, odio por su vida, y odio por el mundo.

A esas alturas ya había experimentado el sexo con más de 1.000 hombres. Abrazó todo lo que era sexualmente espantoso y horrible.

Una orgía diabólica muy violenta puso a Joseph en el hospital. Allí tuvo una experiencia de la muerte y de su alma descendiendo a una especie de boca abierta y salivante, que él dice que supo que era el infierno. Pero la madre católica de Joseph estuvo al lado de su cama, rezando fervientemente.  El miedo se apoderó del corazón de Joseph. No quería entrar en la boca eterna que se había abierto para tragarlo a causa de escoger el pecado para su vida. Dice que pidió la ayuda de Dios y la liberación.  En ese momento, sintió que lo trajo de vuelta a su cuerpo.

Joseph redescubrió su fe católica que había abandonado en su infancia y experimentó el perdón de Dios por sus años de pecado sexual en el sacramento de la confesión.

Los demonios fueron echados de él en un exorcismo realizado por un sacerdote católico.

Él dice que encontró la fuerza para continuar su camino de fe con la recepción de la Eucaristía en la Misa, y encontró ayuda y el consuelo de María, la Madre de Dios.

Joseph admite que todavía lucha con la atracción hacia otros hombres y con la tentación de masturbarse.

Pero él dice que ha llegado a saber que el amor, la aceptación y la paz que tan ardientemente buscaba al tener sexo con otros hombres, Jesús se la da ahora en abundancia a través de una vida espiritual.

Para Joseph, la atracción entre personas del mismo sexo, vivida en castidad, es una cruz que algunas personas pueden ofrecer por la redención del mundo.

Ahora lleva adelante una tienda religiosa católica en Napa, California; Joseph dice que existe un auténtico gozo en llevar su cruz. Al unir sus sufrimientos a los de Jesús sufriente, Joseph cree que está ayudando a salvar a sus amigos gay de una suerte endiablada de la que apenas escapó.

Según Joseph, muchos hombres gay han llegado a él, diciéndole de su infelicidad y sus propias experiencias similares a las de él, en el estilo de vida gay.  Él les dice que el éxtasis sexual gay es momentáneo e ilusorio, pero el amor de Dios es duradero, satisfactorio y real.

Sciambra explica en su libro la carrera hacia sensaciones más fuertes que tienen los gay y la búsqueda permanente de liberarse de ese mundo que los persigue.

UNA CARRERA HACIA SENSACIONES PORNOGRÁFICAS MÁS FUERTES

Sciambra describe como fue iniciado por la pornografía. Los niños son naturalmente curiosos sobre el sexo opuesto y el sexo en general. Antes incluso de ver una revista pornográfica ya había sido introducido a la idea de la sexualidad femenina a través de los programas más populares de la época, como “Los ángeles de Charlie” y “Apartamento para tres”. Cuando tuvo la oportunidad de ver mujeres desnudas en Playboy o Penthouse, por supuesto la tomó. Después de todo, muchos de los padres de sus amigos coleccionaban Playboy, al igual que su hermano mayor, por lo que fue visto como una especie de rito de pasaje masculino. Después de esa primera introducción a la pornografía, te enganchas. Entonces comienza un deseo de más pornografía y las formas variantes del porno, es decir, diferentes modelos femeninos, material más explícito, la incapacidad para excitarse por formas suaves de porno. Es un ciclo de adicción que a menudo se refleja en el abuso de drogas y alcohol.

Cuando sucede la exposición a la pornografía en la infancia, toda la estructura del deseo en la mente se vuelve dependiente de un flujo constante de estímulos visuales.

Más tarde, en la edad adulta, la idea de estar con una sola mujer, a menudo deja la sensación al adicto a la pornografía, de insuficiente.

Ahora, uno de los principales dispositivos de reclutamiento gay es el porno, donde se da una visión completamente falsa de las relaciones homosexuales y el sexo gay. En el porno, todo el mundo es hermoso, feliz y saludable. Sus temas, a menudo enfatizan la suprema masculinidad y las relaciones padre-hijo sexualizadas apuntan a las mismas heridas que se encuentran en el centro del sentido incorrecto de cada hombre gay sobre la masculinidad.

LA BÚSQUEDA PERMANENTE DE LIBERACIÓN DE PARTE DE LOS GAY

Sciambra opina que el concepto de matrimonio gay se ha fusionado con éxito con el de la igualdad.

Esto crea una dinámica en la que todos los gays se sienten obligados a apoyar el matrimonio gay , incluso si no tienen ningún interés en el matrimonio por sí mismos. Porque los llevan a creer que es algo que tiene que ver con la liberación homosexual.

Porque cada persona gay, una vez que ha abrazado su homosexualidad, quiere el final de tanto sufrimiento, persecución y lucha. El entrar en el estilo de vida es un intento de liberación, aunque el resultado es justamente el contrario, es un engaño. Y la paz que anhelan nunca sucede.

Debido a que la corriente principal de los medios de comunicación está colaborando con los de la elite gay, se ha producido una imagen muy sesgada y falsa del estilo de vida homosexual.  En una época Sciambra se creyó eso, The Village People y The Castro, en San Francisco se presentaban como una gran fiesta permanente. Aunque ese supuesto estado de ánimo cambió con la aparición del SIDA.

Pudo ver como hermosos jóvenes de todas partes de los Estados Unidos, llegaban a San Francisco buscando un puerto seguro para practicar la homosexualidad y sucumbían a la enfermedad.

Pero en los años 90, las cosas empezaron a volver a lo de siempre: la pornografía gay se convirtió en un producto de moda y una nueva generación de niños y jóvenes fue atraída a la muerte por las promesas de placer sin riesgo.

Él dice en su libro, que su intención no es simplemente que la gente recapacite, sino revelar un lado muy importante de la forma de vida gay, que rara vez se investiga.

La última exploración seria que el considera, fue probablemente la de una película denostada: “Cruising”, dirigida por William Friedkin. El considera que esa película hizo bien. Porque, si bien, algunos hombres gay pueden un asentarse y entrar en la monogamia, la gran mayoría se mueven en el terreno de perversidad y la promiscuidad. Porque cada joven que acaba de entrar en el estilo de vida, se ajusta rápidamente a una tropa de hombres mayores entusiastas y listos para explotar nuevos reclutas. Esto te prepara para una vida de amargura y decepción. Algunos sobreviven y siguen adelante, muchos no lo hacen. Sin embargo, todos ellos reaparecen dañados y desconfiados.

En especial Sciambra quiere llegar a los padres modernos, que aceptan que sus hijos se instalen en una vida gay. Para explicar lo que le espera a sus hijos, y también para dar un poco de dignidad a los que cayeron en esa vida debido a causas ajenas a ellos, escribió su libro.

LA FORMA EN QUE LOS GAY SE PUEDEN LIBERAR

Sciambra dice que ha visto a muchos hombres y mujeres homosexuales infelices y alejados del cristianismo a causa de cierta actitud de cristiano, que solo muestran rechazo y condena, y no la oportunidad de conversión y el amor de Dios.

Dice que ha descubierto, que cuando una persona gay que está contemplando dejar su estilo de vida, a menudo sólo quiere un amigo desinteresado, es decir, alguien que no quiera o no le pida algo a ellos. Esto puede ser una cuestión de simplemente escucharlos y hacerles saber que te importan. Una vez establecida la relación, tienes que decidir cuándo y cómo la verdad del plan de Jesucristo para cada uno de nosotros, se les puede entregar. Siempre hay que recordar que ellos están profundamente heridos y las personas que sufren, necesitan simpatía, compasión y oraciones.

El consejo que le daría a alguien que está luchando con la pornografía es que la curación es posible, pero que se necesita tiempo, paciencia, y ser valiente de corazón.  Lo más importante, es que esto sólo es posible por la gracia de Dios y nuestra plena cooperación en Su amor por nosotros.

Para aquellos que luchan con la atracción hacia el mismo sexo, le gustaría animarlos a desarrollar su vida de oración, su relación con Dios.  Tienen que pasar mucho tiempo en oración, ir a misa todos los días, y hacer una confesión semanal con un buen sacerdote. Una gran parte de este esfuerzo es tener un muy buen confesor y director espiritual.

Porque ha visto hombres vagando de confesor en confesor, y han seguido como pecadores habituales. Cuando uno encuentra un director espiritual cualificado, quédese con él.

Hay que empezar desde el lugar de la honestidad: con uno mismo, con los demás y con Dios.

En lugar de actuar sobre los deseos – que implica la actividad sexual con otra persona o ver pornografía -, los que lo quieren dejar, tienen que profundizar en sus sentimientos y recuerdos. Con el fin de descubrir por qué tienen estos deseos homosexuales. Este es un proceso muy difícil y doloroso, pero debe llevarse a cabo. A continuación, deben desnudarse completamente de su falso orgullo y ponerse sin vergüenza ante el Señor.

Porque, sin excepción, todos los hombres gay y las mujeres que he conocido, de mala gana a veces, podían rastrear su homosexualidad volviendo a algo de su experiencia de la niñez.

Y cuando alguien está preocupado por una persona que conocen, que pueda estar experimentando con la homosexualidad, primero tiene que tener en cuenta que Dios es amor.

Muchas personas que se adentran en el estilo de vida gay, suelen haber sido heridas de alguna manera, como resultado, a menudo, pueden ser recelosas, desconfiadas, y demasiado sensibles. Con esto en mente, la mejor actitud para ayudarlos en para su conversión, es ser amables, pacientes y comprensivos. Esto no quiere decir capitular o aceptar su forma de vida gay, por el contrario, debes tener una fuerza interior basada en la verdad de Cristo para mantener tus objeciones, pero también debes ser un canal  para que obre el Espíritu Santo. También debes evitar ser emocional, porque la verdad sólo puede ser transmitida y aceptada cuando se ofrece fraternal firmeza.

forosdelavirgen / josephsciambra

Fuentes:

•http://www.josephsciambra.com/

•http://www.swallowedbysatan.com/

•http://www.instituteoftheholyspirit.com/Testimony%20-%20Joseph%20Sciambra.pdf

•http://www.catholicworldreport.com/Item/3813/from_sfs_gay_mecca_to_healing_in_christ.aspx

•https://www.lifesitenews.com/news/gay-porn-actor-left-it-all-for-jesus-after-near-death-experience

•https://www.youtube.com/channel/UCdmeFWgwF_oB0h_rkzRowiw

Estándar
Papa Francisco

Papa Francisco El matrimonio es para siempre. Si no, es mejor que no te cases

FranciscoMatrimonio_DanielIbanezACIPrensa_210617.jpg

Afirma que «ser santos no es rezar todo el día sino cumplir el propio deber, trabajar, cuidar los niños…»

Etiqueta: Matrimonio

En un añadido coloquial a su discurso sobre la santidad en la vida de cada día, el Papa Francisco ha insistido este miércoles 21-6-17, en que «el matrimonio es para siempre. No, como dicen algunos, mientras dure el amor. Es para siempre. Si no, es mejor que no te cases. ¡O para siempre o nada!».

El Santo Padre ha recordado que «cuando dos novios consagran su amor en el sacramento del matrimonio se invoca sobre ellos, como pareja, la intercesión de los santos», pues necesitaran, en los momentos difíciles, «la gracia de Cristo y la ayuda de los santos».

Francisco hizo notar que la ayuda no les llegará tan solo de los santos del cielo ya que «el Señor no nos abandona nunca y cuando lo necesitamos nos envía su ángel, algunas veces ‘ángeles’ con un rostro y un corazón humanos porque los santos están siempre aquí, escondidos en medio de nosotros».

En un diálogo improvisado con miles de peregrinos participantes en la audiencia general, el Papa se ha preguntado en su nombre: «Pero, ser santos ¿significa rezar todo el día?».

La respuesta es «¡No! Significa que tienes que cumplir tu deber todo el día: rezar, ir a trabajar, cuidar a los niños… hacer todo con el corazón abierto hacia Dios. Con el deseo de que ese trabajo esté abierto a Dios. ¡Y así seremos santos! ¡Se puede!».

Como a veces parece imposible, el Papa ha aconsejado pedir «que el Señor nos dé esperanza de ser santos. ¡Se puede! Se puede porque nos ayuda el Señor. Es Él quien nos ayuda. Este es el gran regalo que cada uno de nosotros puede hacer al mundo».

Según Francisco, «nuestro tiempo necesita ‘místicos’: personas que rechazan el dominio y que aspiran a la caridad y la santidad. Hombres y mujeres que aceptan incluso un poco de sufrimiento para hacerse cargo del cansancio de los demás».

Antes de la audiencia general, celebrada bajo un sol cegador en la plaza de San Pedro, el Papa se reunió con una delegación de la Liga Nacional de Futbol Profesional (NFL) de Estados Unidos, incluidos jugadores y entrenadores que figuran en el «Hall of Fame».

Ante el grupo de corpulentos jugadores de futbol americano, el Papa bromeó con las diferencias entre «football» y «soccer» en Estados Unidos comentando que «yo soy también un apasionado del ‘futbol’. Pero en el país del que vengo… ¡se juega de modo muy diferente!».

JUAN VICENTE BOO – Corresponsal En El Vaticano /ABC, Jun 2017

Estándar
Buenas Lecturas que Valen la Pena

¡Si la filosofía muere la ciencia también muere!

filo-ciencia.jpg

Tenemos cinco claras razones que muestran que la filosofía no puede estar muerta y al mismo tiempo la ciencia estar viva pues la ciencia depende necesaria e indesligablemente de la filosofía. Por tanto, afirmaciones como las de Hawking de que «la filosofía ha muerto» constituyen una tremenda estolidez.

«La filosofía ha muerto»: estas son las rimbombantes palabras de Stephen Hawking en su libro, coautorado por Leonard Mlodinow, “El Gran Diseño” (1). Siendo Hawking probablemente el científico que más atención mediática recibe en nuestros días, analizar tal tipo de afirmación no es una cuestión menor.

Y es que se ha institucionalizado en la mente de no pocas personas la idea de que la ciencia es la única forma de conocimiento válido, siendo la filosofía, por otra parte, pura palabrería y especulación inútil sin ninguna validez.

La «excelsa ciencia», por supuesto, solo se guiaría por la evidencia «pura y dura» y no dependería de las chácharas filosóficas. Así, una sociedad cognitivamente evolucionada, no debería basarse en el conocimiento teológico (religioso) ni metafísico (filosófico) sino únicamente en el conocimiento positivo (científico) conforme ya había planteado el padre del positivismo, Auguste Comte con su «ley de los tres estados» (2).

Ergo, cualquiera que apele al conocimiento metafísico o, aún peor, al teológico, puede ser calificado de involucionado o arcaico. Y esa es, de hecho, la actitud que se ve en varios ateos y escépticos: considerarse a sí mismos los «hombres modernos» que se basan en el conocimiento científico y considerar a los creyentes como «arcaicos» o «medievales» por apelar al conocimiento teológico o metafísico. «Bah, esas son puras palabrerías filosóficas» o «bah, esas son ideas medievales»: muchas veces el creyente se encuentra tal tipo de respuesta frente a un argumento que ha construido en vez de propiamente una refutación lógica.

Pero, ¿es verdad que la filosofía ha muerto y su lugar ha sido plenamente tomado por la ciencia, como piensan Comte y Hawking? Pues no. Pensar que la ciencia puede seguir viva al mismo tiempo que la filosofía está muerta es una grandísima estolidez pues si la filosofía muere, la ciencia también muere. La ciencia no puede sobrevivir sin la filosofía. ¿Cómo así? Por una muy sencilla razón: porque hay varias formas en que la ciencia depende de la filosofía. Aquí desarrollaremos una cinco.

  • Primero, toda la ciencia depende de supuestos cuya demostración o dilucidación es exclusivamente filosófica. Por ejemplo, toda ciencia fáctica asume la existencia de la realidad como siendo algo objetivo. Cuando un físico estudia las propiedades de un planeta no lo hace como pensando que ese planeta es una mera creación de su mente, sino que lo estudia como algo realmente existente que su mente tiene que entender y/o descubrir. Entonces, está presuponiendo desde ya la existencia de una realidad objetiva. Pero tal cosa no puede ser probada científicamente. El físico puede hacer mediciones de longitud, peso, etc. para probar que esa realidad es objetiva, pero al aplicar tales mediciones ya está presuponiendo la objetividad de la realidad, ¡lo cual es precisamente el punto a demostrar!, o que nuestras percepciones se corresponden con la realidad, ¡lo cual es también un presupuesto filosófico! Y es que exactamente el mismo ejercicio científico de medición podría hacerse en un esquema en el que, por ejemplo, todo es un sueño (incluidas las «exactas» mediciones). Así que las mediciones y contrastaciones científicas no demuestran la existencia de la realidad, simplemente la presuponen y tal presupuesto corresponde al plano filosófico. Otro claro ejemplo puede ponerse con la noción de causalidad. La física, la química, la biología, etc. parten del supuesto de que existen relaciones causales objetivas entre las cosas que estudian. Sin tal supuesto, no tendrían sentido de ser. Así, resulta que todas las relaciones que establecen presuponen el principio de causalidad. No lo pueden probar en sí mismo ni en general sino solo lo pueden comprobar (presuponiéndolo) para casos particulares. ¿Puede haber una demostración de que el principio de causalidad es objetivo? Bueno, en mi libro ¿Dios existe? desarrollo una (3), pero resulta que no es científica sino filosófica.
  • Segundo, toda la ciencia ha de estructurarse necesariamente en términos lógicos. Los principios, leyes, teorías, teoremas, etc., deben, inescapablemente, respetar las leyes de la lógica (cuando alguien replica a esto «¡Oye, pero la física cuántica viola las leyes de la lógica!» inmediatamente sé que esa persona o no sabe bien de física cuántica o no sabe bien sobre lógica -o ambas cosas- pues, correctamente hablando, la física cuántica no es contra-lógica sino contra-intuitiva, que es algo distinto, siendo que sus principios se formulan siempre en términos lógicos. «Obviamente la mecánica cuántica no pone en duda de ninguna manera a las reglas de la lógica. La lógica es muy importante en la labor de hacer mecánica cuántica correctamente», dice Sean Carroll, Ph. D. en Astrofísica por la Universidad de Harvard (4)). Como apunta Morán en su libro El Mito de la Neutralidad Científica, existe «una concepción general de la justificación de las proposiciones científicas, de acuerdo con la cual la ciencia tiene que responder únicamente ante dos tribunales: el mundo o realidad, que determina la verdad o falsedad de las proposiciones elementales, y la lógica, cuyas reglas nos permiten enjuiciar la verdad o falsedad de las proposiciones complejas elaboradas a partir de esas proposiciones elementales. Estos dos tribunales pueden identificarse, respectivamente, con los requisitos de correspondencia con la realidad y de consistencia interna de las afirmaciones de la ciencia» (5). Ahora bien, si la lógica es un tribunal para la ciencia (y el otro tribunal sería la realidad, lo cual conectaría con nuestro punto precedente) ello implica que la ciencia no está por encima de la lógica, tiene que ceñirse a esta. Pero la lógica en sí misma, que es lo que importa en este contexto (no tanto su historia, relación con el cerebro o incluso estructura), cae en el campo de estudio de la filosofía. En efecto, la cuestión de la naturaleza y justificación de los sistemas lógicos es algo que se dilucida a nivel metafísico.
  • Tercero, la ciencia requiere de la filosofía para definirse a sí misma. Esto se refiere a la cuestión de los llamados criterios de demarcación, es decir, aquellos que responden a la pregunta «¿Cómo determinamos si un determinado conocimiento es científico o no?». Esta pregunta no puede ser respondida por la ciencia en cuanto tal pues ella misma es la que está en cuestión. En otras palabras, la ciencia no puede ser juez y parte en definir qué es ciencia y qué no. ¿Pero qué instancia establece y/o dilucida los criterios de demarcación? La epistemología, la cual es… una rama de la filosofía. Así tenemos, por ejemplo, el famoso criterio de demarcación de Popper, de acuerdo con el cual si una teoría es falsable (es decir, susceptible de poder ser demostrada falsa en la realidad empírica), entonces es científica; y si no es falsable, entonces no es científica. En ese sentido, cuando dos científicos discuten teorías contrarias, si su discusión va verdaderamente a fondo, terminarán discutiendo sobre epistemología. A ese respecto cabe mencionar una anécdota que tuve. Como se sabe, siendo yo autor del libro Economía para Herejes: Desnudando los Mitos de la Economía Ortodoxa (6), defiendo un enfoque heterodoxo en teoría económica. Pues bien, cierto día me enfrasqué en una discusión con un catedrático que defendía la postura contraria (ortodoxa). En concreto, se trataba de un relevante académico con postgrado en una de las mejores universidades de los Estados Unidos y la discusión (muy amigable y académica) duró cerca de dos horas. Lo interesante es que en varias ocasiones en que profundizábamos las diferencias entre enfoques y discutíamos cuál de dos teorías (casi diametralmente opuestas) sobre un mismo fenómeno era válida, había que entrar al plano filosófico y entonces yo pasaba a introducir cuestiones sobre validez, predicción, criterios de demarcación, etc. Ante esto mi contraparte siempre respondía: «No, no, no. Yo no me meto a esas cosas… Hace tiempo leí algunos libros filosóficos, pero ahora no le entro a ese tema». Y lo que sucedía es que, en vez de avanzar en profundidad sobre el punto que estábamos discutiendo, se terminaba cambiando de tema (cosa que por supuesto señalaría e incluso restringiría explícitamente si se tratase de un debate formal en lugar de una conversación informal). Ello es una clara muestra de cómo, si de verdad escarbas mucho en la ciencia, terminarás «chocando» con la base, que es la filosofía (a menos que te «eches para atrás», lo cual no sería más científico, sino menos científico).
  • Cuarto, la ciencia depende de la filosofía en cuanto esta última permite organizar racionalmente el marco conceptual e interpretativo en que se basa la primera. En efecto, los hechos no aparecen «desnudos» en la ciencia, sino que siempre se los ve primero desde algún tipo de marco conceptual previo y luego se los interpreta bajo perspectivas también previamente formadas. Y ello es inescapable: los «hechos brutos» siempre serán percibidos desde una mente. En otras palabras, no hay observaciones ateóricas. Pero si es inescapable y se trata de una condición abarca a la ciencia misma antes que ser abarcada por esta, la dilucidación respectiva debe estar fuera de la ciencia. Y es allí donde nuevamente entra el ámbito de la filosofía. Tomemos el ejemplo de físicos actuales como Lawrence Krauss (7) y el propio Stephen Hawking (8) quienes sostienen que el universo se creó a sí mismo de la nada. Estos físicos construyen hipótesis o modelos científicos con base en esta idea. Pero aquí el gran problema es: «¿A qué se refieren con ´nada´?». Si uno revisa los escritos de ellos terminará encontrando que por «nada» entienden en realidad al «vacío cuántico» que, al ser orientable y dimensional, ya es algo. Ergo, se ve claramente que cometen una falacia del equívoco. ¿Y cómo se determinó esto? Pues no por medio de ciencia, sino por medio de filosofía. Y es que la filosofía juega un papel crucial en garantizar la claridad conceptual de las ciencias. De este modo, cuando algún científico desdeña la filosofía, tal como hace Stephen Hawking, se encuentra en un gran riesgo de caer en graves imprecisiones conceptuales en sus mismos planteamientos científicos y, como nos hace recordar John Lennox, profesor de matemáticas de la Universidad de Oxford, comentando el planteamiento de Hawking, «las tonterías siguen siendo tonterías incluso si son dichas por científicos de fama mundial» (9).
  • Quinto, toda la ciencia funciona y se desarrolla en términos de valores epistémicos implicados en ella en todo momento. ¿Qué valores son estos? Pues aquellos como verdad, certeza, consistencia, simplicidad, objetividad, poder explicativo, poder predictivo, etc. Ninguno de estos constituye en cuanto tal objeto de estudio de las ciencias sino que estas funcionan presuponiéndolos, aplicándolos y/o buscándolos como fines, siendo que se tratan de categorías eminentemente filosóficas. Y no como categorías meramente descriptivas sino con una fuerte carga valorativa. Como explica Morán: «Tomemos la verdad como ejemplo. Palabras como ´verdadero´ no se limitan a describir una oración de la ciencia del mismo modo que la palabra ´marrón´ describe el color de mis zapatos. La verdad es un concepto normativo, que separa ciertas afirmaciones que debemos aceptar o creer (al menos provisionalmente) de otras que debemos descartar. Otra forma solo ligeramente distinta de decir lo mismo, sustituyendo el vocabulario de la normatividad por el de la valoración, consiste en afirmar que valoramos de forma diferente las afirmaciones verdaderas y las falsas, o que la verdad es un valor para los científicos» (10).

Tenemos, por tanto, cinco claras razones que muestran que la filosofía no puede estar muerta y al mismo tiempo la ciencia estar viva pues la ciencia depende necesaria e indesligablemente de la filosofía.

Por tanto, afirmaciones como las de Hawking de que «la filosofía ha muerto» constituyen una tremenda estolidez. Y a este respecto resulta irónico que la afirmación misma de que «la filosofía ha muerto» y que, por tanto, «los científicos se han convertido en los portadores de la antorcha del descubrimiento en nuestra búsqueda de conocimiento» (11) no es una afirmación científica ¡sino filosófica! En efecto, no es más que la expresión de una filosofía muy concreta conocida como cientificismo. Así que el «razonamiento» de Hawking, al devenir en autocontradicción, no solo es burdo sino también absurdo.

Dante Urbina, InfoC. 2017

1. Stephen Hawking y Leonard Mlodinow, El Gran Diseño, Ed. Crítica, Barcelona, 2010, p. 11

2. Cfr. Auguste Comte, Discurso Sobre el Espíritu Positivo, 1844, Part. I, cap. 1.

3. Dante A. Urbina, ¿Dios existe?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer, Ed. CreateSpace, Charleston, 2016, p. 66. (http://danteaurbina.com/dios-existe-el-libro-que-todo-creyente-debera-y-todo-ateo-temera-leer/)

4. Sean Carroll, «(Meta)Physics», debate contra Hans Halvorson, California Institute of Technology (EE.UU.), 2 de febrero del 2014.

5. Héctor Morán, El Mito de la Neutralidad Científica, Ed. Hozlo, Lima, 2005, p. 167.

6. Dante A. Urbina, Economía para Herejes: Desnudando los Mitos de la Economía Ortodoxa, Ed. CreateSpace, Charleston, 2015. (http://danteaurbina.com/economia-para-herejes/)

7. Lawrence Krauss, A Universe from Nothing, Free Press, New York, 2012.

8. Stephen Haking y Leonard Mlodinow, El Gran Diseño, Ed. Crítica, Barcelona, 2010.

9. John Lennox, «Stephen Hawking and God», RZIM, November 23, 2010.

10. Héctor Morán, El Mito de la Neutralidad Científica, Ed. Hozlo, Lima, 2005, p. 171.

11. Stephen Hawking y Leonard Mlodinow, El Gran Diseño, Ed. Crítica, Barcelona, 2010, p. 11.

Estándar