Al pueblo de Venezuela.

El Consejo Nacional de Laicos (CNL) de México, que lo integramos hombres y mujeres de distintas partes del país, que trabajamos en diferentes ambientes sociales y en estructuras de Iglesia, nos sentimos preocupados por los acontecimientos recientes en Venezuela, en los que la violencia, la falta de libertades y el sinsentido a muchas acciones contrarias a la paz y la justicia, nos motivan a levantar la voz de manera solidaria para decir… ¡¡PAZ PARA VENEZUELA Y PARA TODOS SUS HIJOS!!.

Como hermanos latinoamericanos, conminamos a todos los actores políticos y sociales, a rechazar todo tipo de violencia, empezando por el Estado y continuando con todos los demás actores.

Cuando desde el Estado se violan los derechos humanos, se encarcela, denigran y asesinan a sus ciudadanos, el Gobierno deja de ser un Estado Democrático y pierde legitimidad y autoridad. Los católicos no solamente estamos llamados a defender los derechos humanos fundamentales, como la libertad, la vida y la salud entre otros, sino que el cristiano va más allá “amen a sus enemigos, recen por los que los persiguen” (Mt. 5, 46).

En consonancia con la Conferencia del Episcopado Mexicano y la Presidencia del Episcopado Venezolano, expresamos y apoyamos que “la protesta cívica y pacífica no es un delito ¡ES UN DERECHO!, su control no puede ser una represión desmedida”, asimismo apoyamos las declaraciones y actuaciones de los Señores Cardenales Jorge Urosa Savino, Arzobispo de Caracas, y Baltazar Porras Cardozo, Arzobispo de Mérida, quienes con voz profética y como Pastores con olor a oveja, han dado testimonio de Jesús resucitado, fuente de justicia y de paz.

Por su parte, éste Consejo Nacional de Laicos de México, haciendo eco a las palabras del Papa Francisco, pedimos a todos los venezolanos dentro y fuera del país, a realizar gestos de reconciliación en “la búsqueda de válidas soluciones pacíficas ante las controversias, para el progreso y la consolidación de instituciones democráticas, en pleno respeto del estado de derecho” (Papa Francisco, Bendición Urbi et orbi, 16-04-2017).

Expresamos nuestro reconocimiento y apoyo al Consejo Nacional de Laicos de Venezuela, quienes han promovido y dado testimonio de poder llegar a soluciones pacíficas, socialmente responsables e incluyentes. Pedimos la intercesión de nuestra madre santísima Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América y de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, para que intercedan ante Dios nuestro Señor y pronto se restablezca la paz entre todos los venezolanos y en toda América Latina.

6 de mayo de 2017.

Santiago de Querétaro, México.

CONSEJO NACIONAL DE LAICOS DE MEXICO

Jorge Carlos Estrada Avilés (Presidente)

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