10-reglas-basicas-para-pedir-una-copa-correctamente-segun-los-camareros

 ¿El ir de copas? Sí, pero para contagiar alegría, servir y evangelizar. “Fiesta, diversión, alcohol, baile, música, amigos, noche…, solo sacian lo que pueden saciar, no más”. Hay una sed de infinito, trascendencia y libertad que ahí no se saciará. Por eso, en esos ritos de noche, alcohol y fiesta, propone 10 sugerencias para los jóvenes que exploran la vida con Cristo.

1. Beber disfrutando cada copa
“Ya bebáis, ya comáis, hacedlo para gloria de Dios”, decía San Pablo. Degustar cada trago, beber con clase, un buen vaso, un buen hielo, un buen whisky, no cualquier cosa de cualquier manera, ni en esceso.

2. No beber una gota más de las que me permiten amar y pensar en los demás
Lo que nos impide amar realmente al prójimo, no nos interesa.

3. Dedica tanto tiempo y dinero a los demás como a tus fiestas.
“Estaría enfermo un corazón que todas las semanas dedicase horas a sus fiestas y casi ninguna a los necesitados. Con el tiempo, acabaríamos egocéntricos e insustanciales”.

4. Voy a las fiestas en las que Dios me necesita, para los demás, me gusten o no.
“Si Dios me quiere ahí, ahí estaré. Si me necesita en otro lugar en ese momento –con un familiar o amigo que está solo, estudiando o en otra necesidad- estaré en ese otro lugar. Si notamos que todo tiene que ceder ante la fiesta, quizá la estemos idolatrando”.

5. Si no puedo ganar la batalla, ni acudo
“Si determinado ambiente me puede y no puedo estar bien ahí, es mejor fortalecerme antes y no presentarme en el campo de batalla”.

6. Los lugares donde ofenden la dignidad de las personas nos ofenden
Hay chicas a las que se les paga para que comercialicen su cuerpo. Son hermanas nuestras en Cristo, más bien deberíamos cuidarlas.

7. A la fiesta voy con una misión: transmitir Vida
Le pedimos a Dios que nos use en la fiesta, que se sirva de nuestra simpatía, de nuestros ojos, nuestros oídos… para dar su alegría, su cariño, su mirada, su escucha.

8. Vas a la fiesta… pero tienes criterio, eres crítico
“Estar atentos a no dejarnos formatear por el mundo. El cristiano está en ese lugar, pero no es de ese lugar, como está en el mundo pero no es del mundo”.

9. Ir a servir
Jesús aconsejaba no ocupar el primer lugar, sino el último. Al igual que María se dio cuenta en la boda de que se había acabado el vino, debemos nosotros estar atentos a lo que pueda hacer falta y servir: servir la bebida, recoger, estar pendientes de quién está solo y quién necesita algo…”

10. No ver gente, sino mirar personas
“Cuando me dé cuenta de que hay personas que buscan saciar su sed de felicidad en charcas, con comportamientos que no les saciarán, ver en ellos a sedientos del agua pura…”.

“La experiencia lo dice: el santo de copas será quien mejor lo pase en Cristo Jesús, sin duda”, afirma el autor. ¿Y quién sienta que este decálogo le limita, le oprime? “No está preparado, necesita purificarse… el hombre natural no comprende las cosas del Espíritu de Dios”, afirma, citando 1 Corintios 2,14.

Jose Pedro Manglano (libro: “Santos de Copas”)

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