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El debate que mantuvo John Lennox en 2007 con el ateo Richard Dawkins lo retransmitieron radio y televisiones de todo el mundo.

 «Los nuevos ateos nos quieren hacer creer que no somos más que una colección aleatoria de moléculas, el producto final de un proceso sin guía. Esto, de ser cierto, socavaría la racionalidad que necesitamos para estudiar la Ciencia. Si el cerebro fuera en realidad el resultado de un proceso sin guía, entonces no hay razón para creer en su capacidad de decirnos la verdad». Con estas palabras habló el célebre matemático  John Lennox, en una conferencia ante más de dos mil jóvenes en el Newday Festival titulada: ¿Ha enterrado la Ciencia a Dios?

 «Para mí, la belleza de las leyes científicas sólo refuerza mi fe de una manera inteligente», aseguró el autor de numerosos libros. «Cuanto más comprendo la Ciencia, más creo en Dios por la maravilla de la amplitud, sofisticación e integridad de su creación. Lejos de estar en desacuerdo con la Ciencia, la fe cristiana tiene un sentido científico perfecto», según informa la noticia en The Norwich And Norfolk Christian Community Website.

 Cara a cara con Richard Dawkins

Para el matemático, también conocido por sus debates públicos con el célebre ateo Richard Dawkins, el estudio del orden racional del universo es una ayuda y confirma la fe cristiana: «Aun así, mis mayores razones para creer en Dios son, en la parte objetiva, la resurrección de Jesús, y en el lado subjetivo, mi experiencia personal de Él y todo lo que ha brotado de la confianza en Él todos los días durante los últimos sesenta años».

 Mientras Dawkins ha asegurado que la Ciencia lleva de forma lógica al ateísmo, Lennox asegura en su intervención ante los jóvenes que, por el contrario, la Ciencia conduce a Dios: «Todos los primeros científicos eran cristianos, como Galileo y Newton, y estaban motivados por su propia creencia en un ser divino legislador». El profesor de la Universidad de Oxford cita las palabras de C.S. Lewis: «Estos hombres se convirtieron en científicos porque estaban buscando leyes en la naturaleza, porque creían en un ser divino legislador».

 El lenguaje de Dios

Al entrar en los detalles de la maravilla que es el hombre gracias a los avances científicos, Lennox utiliza la analogía de las letras dibujadas en la arena de la playa: «La respuesta inmediata es reconocer el trabajo de un agente inteligente. ¿Cuánto más probable es, por tanto, que haya un creador inteligente detrás del ADN humano, una colosal base de datos biológica que contiene no menos de tres mil millones de ´letras´?», argumenta el matemático. En el mismo sentido habló ya hace algunos años el investigador responsable de la secuenciación del genoma humano, el genetista Francis Collins: «Me sorprendió la elegancia del código genético humano. Me di cuenta de que había optado por una ceguera voluntaria y era víctima de la arrogancia por haber evitado tomar en serio el hecho de que Dios podría ser una posibilidad real». Después de esto, Collins ha llamado al ADN humano el lenguaje de Dios.

 «El ateísmo es el verdadero engaño»

Durante la conferencia, alguien le preguntó a Lennox cómo podría convencer a los seis mil jóvenes en el festival Newday en el recinto ferial de Norfolk de que la fe cristiana es una posibilidad real: «Mi parte es presentar la evidencia, creo que Dios puede abrir realmente los ojos de la gente, y esa parte se la dejo a Él». No obstante, insistió: «No hay que caer en la falsa idea de que no puedes ser una persona inteligente y aún así creer en la existencia de Dios. El ateísmo es el verdadero engaño».

Sara Martín / ReL

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