El abandono de un modelo de relación conyugal basada en el compromiso afectivo y en la diferenciación sexual es, a juicio de Tony Anatrella (especialista en psicología clínica y social y asesor de los Consejos Pontificios para la Familia y la Salud), la causa del estado actual de deterioro en el que se encuentra la institución familiar.

«El discurso político y mediático –apunta Anatrella- nos induce a menudo a no querer tomar en consideración más que ciertos casos particulares de uniones afectivas, a partir de los cuales habría que definir principios generosos válidos para todos, en nombre de una mentalidad compasiva», con la tendencia a «hacer de cada situación un modelo posible». Razonamiento que lleva a ciertos sociólogos de la familia a defender la legalización de ciertas formas de unión en nombre de «la igualdad de los ciudadanos ante la ley».

Frente a estos planteamientos, Anatrella puntualizó que no toda forma de unión puede «participar antropológica y legalmente en la definición del sentido de lo que es una pareja y de lo que es una familia». Ésta viene definida por su capacidad de «representar el sentido de la alteridad sexual y su potencial capacidad para ser creadora, por la presencia del hombre y de la mujer, incluso en el caso de no ser fértiles».

Matrimonio que genera vida

En consonancia con esta idea, aboga por una estructura familiar articulada en torno a la diferenciación sexual del padre y la madre. En otro tipo de uniones, «el niño no se inscribe en un linaje y en una historia, ya que la diferencia de generaciones, de los roles y de las funciones son carnalmente inexistentes. Éstas se sustituyen entonces por ficciones que se proyectan más en la dimensión imaginaria del deseo y de las relaciones».

familia

A su vez, al hablar de cómo interpreta el discurso social y mediático a la familia, se ha referido al extendido modelo de «pareja seductora y provisional», que es aquella en la que «hombre y mujer se seducen mutuamente pero no saben hacer evolucionar la relación, construir una vida de pareja y superar las diferentes etapas».

Un científico sin complejos

Anatrella, experto en psicología clínica y social, está considerado una autoridad mundial en la investigación sobre trastornos de la conducta vinculados a alteraciones sexuales. En más de una ocasión ha defendido que no existe una identidad homosexual, sino sólo identidades masculina y femenina. También se ha mostrado siempre muy crítico con la indiferenciación de roles familiares como consecuencia de la ideología de género.

El lobby gay ha atacado a Anatrella en más de una ocasión, pues el científico francés no ha dudado en afirmar que la palabra homofobia «es el término utilizado por las asociaciones homosexuales para aplicarlo a todos los que cuestionan su voluntad de imponer a la sociedad la banalización y la normalización de la homosexualidad».

E.R./ReL / XI Congreso Católicos y Vida Pública

Anuncios