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Tradiciones de la Navidad Venezolana

Los aguinaldos representan un género particular de música tradicional de Venezuela, que también existe bajo el mismo u otro nombre en diversas regiones de América. Son una expresión exclusiva de las fiestas de año y aunque algunos no tienen una temática religiosa, en general están íntimamente asociados con la iglesia católica y sus ritos.Image

Musicalmente es una evolución del villancico europeo y, como este, puede cantarse con o sin acompañamiento instrumental. Las letras son versos generalmente hexasílabos, tradicionales, compuestos y hasta improvisados en algunas ocasiones. Entre los instrumentos normalmente utilizados para acompañar a los aguinaldos están el violín, el cuatro, el clarinete, el bandolín, el furruco, los tambores, las maracas y la guitarra, dependiendo de la región. Según su temática, los aguinaldos pueden dividirse en aguinaldos de parranda y aguinaldos religiosos, siendo la diferencia que el primero puede no referirse a temas religiosos aunque se cante en el contexto de las fiestas. Otras definiciones los clasifican como de adviento y de contemplación, y según su origen también se han clasificado como oriental, guayanés y barinés entre otros. (2)

En zonas donde la arquitectura aun lo permite, los aguinaldos aun lo cantan grupos que van por la calle o de casa en casa para celebrar frente a los pesebres, o más modernamente, los arbolitos navideños.(3) También son cantados en las tradicionales “Misas de Aguinaldos”, las cuales se llevan a cabo en diversas regiones del país generalmente entre el 16 y el 24 de diciembre. En estas celebraciones también se escuchan gaitas y villancicos, y van acompañadas de celebraciones fuera de las iglesias que en algunos lugares incluyen hasta fuegos artificiales.(4)

Los músicos que tocan los aguinaldos se conocen como parranderos y al grupo en conjunto como parranda navideña, y en el curso de sus presentaciones van recibiendo obsequios o regalos en los hogares que visitan; quizas el origen etimológico del significado monetario de “aguinaldo”.Image

Existen numerosos aguinaldos y algunos son utilizados como ejemplos de excepción de la música venezolana. Algunos incluso se han difundido por el resto de América, donde han sido aceptados como partes de sus tradiciones navideñas. Un ejemplo de esto es El burrito sabanero, compuesto por Hugo Blanco. Los aguinaldos también han llamado la atención de músicos académicos, quienes han experimentado con el género como es el caso del tema Toma lo que te ofrecí de Aldemaro Romero.

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Historia del Pesebre

Los “nacimientos”, pesebres o “belenes” se introdujeron, por la vía de la tradición franciscana (San Francisco de Asís), el 24 de diciembre de 1223 en Greccio, a instancias de San Francisco, tres años antes de su muerte. No hubo intervención de personas, pues se colocó un pesebre con heno fresco, debajo del altar portátil y junto a él los animales que la tradición fijó.

Los asistentes, gentes del lugar, concurrieron a la misa con teas y cirios encendidos, y durante el oficio predicó San Francisco, que había recibido el diaconado. Más tarde en ese sitio se erigió una iglesia, en la cual un fresco recuerda el hecho.

Con el tiempo se fueron haciendo más espectaculares, con mezclas de lo sacro y lo profano, lo ritual y lo festivo.

Del siglo XVI todavía se conserva el Belén de Coral en el Monasterio de las Descalzas Reales de Madrid, todas las figuras están talladas en coral, plata y bronce, desconociéndose su autor o autores. En el siglo XVIII adquiere su carácter definitivo y se imbuye de la teatralidad barroca. Fueron célebres el “Belén del Príncipe”, encargado por Carlos III para su futuro hijo Carlos IV, entre otros.

Como referencias más antiguas que tenemos respecto a los primero belenes que se realizaron en el mundo, citamos el que fuera realizado por Arnolfo di Cambio (Florencia 1289). Este arquitecto de la Catedral de Florencia talló figuras en mármol blanco, parte de las cuales se conservan aún en Santa María la Mayor de Roma.

Durante los siglos XIV y XV las iglesias italianas se llenan de hermosos belenes fijos, como los de Andrea della Robia en el Duomo de Valterra. Con el barroco se impulsó de forma definitiva la realización de belenes. El auge de la escultura y la incorporación del espacio escénico y los detalles introducen el belén en las casas señoriales. De estas a la burguesía y de aquí al pueblo, produciéndose un gran desarrollo en los siglos XVII y XVIII hasta nuestros días.Image

Ciertamente el gran invento de San Francisco de Asís, el Belén, se ha difundido por todo el mundo en diversos formatos: desde los vistosos y artísticos Belenes en los que no falta de nada: paisajes espectaculares, ciudades, campos y poblados llenos de vida, escenas diversas en torno al Nacimiento de Jesús, aplicaciones tecnológicas en el movimiento del agua del río, de molinos, de norias, de aserraderos, de figuras y en la iluminación; desde ahí, hasta la realización más sencilla, que se reduce al “Nacimiento”: una construcción de madera o corcho en forma de portal o de cueva, en la que figuran tan sólo la Virgen, san José, el Niño, la mula y el buey, y que a menudo forma parte de la ambientación del Árbol.

En Cataluña los pesebres gozan de un enorme predicamento. En torno a su construcción hay todo un movimiento de gran envergadura.

Se inicia éste en el aspecto comercial en la Feria de Santa Lucía, que es un mercado permanente de todos los elementos que se necesitan para la construcción del pesebre: figuras, casas, puentes, pozos, pajares, musgo, corcho, luces, fondos de cielo, adornos vegetales, tierra.

Se iniciaba el día de santa Lucía, y duraba hasta la misma vigilia de Navidad. El más antiguo parece ser el que se formaba ante la catedral de Barcelona. Hoy se encuentran ya en muchísimas poblaciones y barrios estos mercadillos de artículos para la construcción delpesebre.

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La gran tradición y afición pesebrista, que se aglutina en asociaciones de gran raigambre, son las que suelen construir estos pesebres que alcanzan unos extraordinarios niveles de perfección y belleza: paisajes que reproducen esos lugares geográficos que atraen el turismo por su encanto o por su rareza; ríos en los que corre el agua; norias que elevan el agua del río, casas y poblados de un verismo perfecto; y unas figuras trabajadas con la inspiración propia de auténticos escultores. Son realizaciones que dan mucho color a la Navidad, y que atraen multitud de visitantes.

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Mensaje del Papa Benedicto XVI, en Adviento 2.012

Al regreso de su visita pastoral a la parroquia romana de San Maximiliano Kolbe, el Santo Padre se asomó a mediodía a la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico Vaticano para rezar el Ángelus con los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.Image

En este tercer domingo de Adviento, como es habitual, estaban presentes unos 2.000 niños romanos para que el Papa bendijese las figuritas del Niño Jesús que se colocarán en los Belenes de las familias, escuelas y parroquias.

Benedicto XVI, citando un pasaje de la Carta de Santiago de la Liturgia de hoy que dice: “Tened, pues, paciencia, hermanos, hasta la Venida del Señor”, afirmó: “Creo que es importante en nuestros días, subrayar el valor de la constancia y de la paciencia, dos virtudes que pertenecían al bagaje habitual de nuestros padres, pero que hoy son menos populares, en un mundo que exalta el cambio y la capacidad para adaptarse a situaciones siempre nuevas y diversas. Sin nada que objetar a estos aspectos, que también son cualidades del ser humano, el Adviento nos llama a potenciar esa tenacidad interior, esa resistencia del ánimo, que permiten que no nos descorazonemos en la espera de un bien que tarda en llegar, sino que al contrario hacen que lo esperemos, que preparemos su llegada con confianza activa”.

Prosiguiendo con el comentario de la Carta, donde el apóstol pone como ejemplo de paciencia y constancia a los labradores, el Papa dijo: “El agricultor no es fatalista; es el modelo de una mentalidad que une de manera equilibrada la fe y la razón, ya que por una parte, conoce las leyes de la naturaleza y cumple bien su trabajo, y, por otra, confía en la Providencia, porque algunas cosas fundamentales no dependen de sus manos, sino de las manos de Dios. Efectivamente la paciencia y la constancia son una síntesis entre el empeño humano y la confianza en Dios”.

“Fortaleced vuestros corazones” dice la Escritura. ¿Cómo podemos conseguirlo? ¿Cómo pueden ser más fuertes nuestros corazones, ya de por sí frágiles, y más débiles todavía debido a la cultura que nos circunda?”, se preguntó el Papa. “La ayuda no nos falta: es la Palabra de Dios: Mientras todo pasa y cambia, la Palabra del Señor no pasa. Si las vicisitudes de la vida hacen que nos sintamos perdidos y parece que se derrumba toda certeza, tenemos una brújula para encontrar la orientación, tenemos un ancla para no ir a la deriva”.

El pontífice recordó en este sentido “el modelo de los profetas, es decir, de esas personas a las que Dios ha llamado para que hablen en su nombre. El profeta encuentra su alegría y su fuerza en la Palabra del Señor, y mientras los hombres buscan con frecuencia la felicidad por caminos que se revelan equivocados, él anuncia la verdadera esperanza, la que no nos decepciona, pues está fundamentada en la fidelidad de Dios. Todo cristiano, en virtud del Bautismo, ha recibido la dignidad profética: que cada uno pueda redescubrirla y alimentarla, con una asidua escucha de la Palabra divina”.Image

Después de rezar el Ángelus el Papa se dirigió a los niños de Roma: “Queridos jóvenes amigos -dijo-: Cuando pongáis al Niño Jesús en la gruta o en el pesebre, rezad por el Papa y sus intenciones. Muchas gracias”.

   
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