Jesuscristo

Breves anotaciones sobre el fin del mundo

unnamed.jpg

Según el Apocalipsis, una vez derrotada la Bestia y el falso profeta, la historia terrena habrá terminado.[1] En ese momento, el juicio final se llevará a cabo en un instante entrando la historia en la eternidad. Todo quedará al descubierto por la luminosidad del Verbo, de modo que ya no habrá nada secreto. La conciencia del hombre será expuesta por la luz y se realizará la separación definitiva del bien y el mal. Las dos ciudades que son la ciudad de Dios y la ciudad del mundo quedarán totalmente separadas. “Entonces aparecerá la señal del Hijo del hombre en el cielo y entonces se herirán los pechos todas las tribus de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con grande poderío y majestad. Y enviará sus ángeles con sonora trompeta y congregarán sus elegidos de los cuatro vientos desde un extremo del cielo hasta el otro extremo”.[2]

Otro punto importante de ese momento será la resurrección: “Y vi un gran trono blanco y al que sobre él estaba sentado, de cuya faz huyó la tierra y el cielo, y no se halló lugar para ellos. Y vi los muertos, los grandes y los pequeños, que estaban de pie delante del trono; y se abrieron los libros; y otro libro se abrió, que es el de la vida; y fueron juzgados los muertos por lo que estaba escrito en los libros, conforme a sus obras. Y el mar dio los muertos que en él había, y la muerte y el infierno fueron arrojados al estanque del fuego. Esta es la muerte segunda: el estanque del fuego. Y quien no fue hallado escrito en el libro de la vida, fue arrojado al estanque del fuego”.[3]

Como podemos apreciar, el texto de San Juan es muy fuerte respecto al infierno. Y es que el problema de quienes detestaron a Dios, es que lo seguirán detestando por siempre asemejándose a los demonios. Por eso la Escritura también se refiere a que el fuego eterno en el que están será como el hielo frío y quemante sin fin. Pero además hay que aclarar que los que detestaron a Dios y lo detestarán siempre, en realidad actúan contra sí mismos, porque al rechazar a Dios, se precipitan hacia el caos y la frustración.

Por el contrario, los elegidos se asemejarán a los ángeles y gozarán de la sociedad perfecta en la caridad.[4] Pero además de las personas, todas las cosas estarán ordenadas a sus fines y por lo mismo, el mal no tendrá cabida porque quedará totalmente separado del bien. Todo será luz eternamente y todo el universo será transfigurado.[5] El mal se desvanecerá por completo en la nada junto con el viejo Adán y todas las cosas del universo que participaron de la justicia original serán renovadas como en un cielo nuevo y una tierra nueva.[6] Todo lo defectuoso que había en ellas se desvanecerá. Se terminará el tiempo y no habrá más historia porque todo estará en la Presencia eterna de Dios y por eso sólo habrá eternidad. Por eso sabemos que el fin de la historia universal que ahora vemos se encuentra más allá del tiempo.

Ahora bien, durante todos los tiempos el hombre se ha preguntado: ¿cuándo sucederá todo esto? A lo que la Sagrada Escritura responde con claridad: “Lo que toca a aquel día y hora nadie lo sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino el Padre sólo”.[7] Lo que sí sabemos es que estamos en un tiempo escatológico, lo cual significa que el fin ya está aquí como incoado en todos los instantes del tiempo.[8] Por eso es necesario asumir el fin absoluto del tiempo vigilando para que no nos alcance sin estar debidamente preparados.

Manuel Ocampo Ponce / InfoC. 2017

[1] Apoc. 19, 19-21; Mt. 24, 27.

[2] Mt. 24, 30-31.

[3] Apoc. 20, 15-11.

[4] San Agustín. De div. Quaest. Ad Simpl. II, 10t. 40, col.137. No seremos ángeles, sino analógicamente seremos semejantes a los ángeles en lo que se refiere a la capacidad espiritual de alcanzar intelectualmente y volitivamente a Dios.

[5] Apoc. 22, 3-5

[6] Apoc. 21, 1-6.

[7] Mt. 24, 36.

[8] Cfr. Caturelli, Alberto. El hombre y la Historia. Ed. Folia universitaria. México, 2005, p.391.

Estándar
red católica

El nuevo coordinador mundial de los carismáticos

36569_jim_murphy_lleva_desde_1969_hablando_del_amor_de_cristo_y_de_su_cruz

«Vi a Jesús en la Cruz, sufría, era como un vídeo»: el nuevo coordinador mundial de los carismáticos. Jim Murphy lleva desde 1969 hablando del amor de Cristo y de su Cruz

Jim Murphy, de Estados Unidos, casado y con un hijo, acaba de ser elegido como nuevo coordinador mundial de la Renovación Carismática, sustituyendo a la laica inglesa Michelle Moran, que llevaba 10 años en el cargo.

En cierto sentido, es un cargo que afecta a muchas personas: entre 80 y 120 millones de católicos en todo el mundo se mueven en grupos y comunidades ligados a la Renovación. En otro sentido, no afecta a muchos trabajadores directos: el ICCRS (www.iccrs.org, el servicio internacional de coordinación de la Renovación) es en realidad una pequeña oficina en Roma, con un puñado de empleados y voluntarios. Pocas cosas hay en la Iglesia más descentralizadas que la Renovación, un movimiento laical nacido en febrero de 1967, que cumple ahora medio siglo de historia.

Muchos trabajos raros

Jim Murphy ha tenido muchos trabajos raros en su vida. “Mi padre era capitán de barco. Yo quería dedicarme a rescatar tesoros submarinos, hacer arqueología… ¡Conocí España leyendo de sus galeones! Yo tenía barco para practicar”.

Aunque tenía un título de graduado social, trabajó cosas de lo más peculiar: prospecciones en Alaska, investigación arqueológica en Hispanoamérica, guitarrista en una banda, conductor de camión, conductor de barco en viajes charter, tendero vendedor de verduras… y una vez fue guardaspaldas de la Madre Teresa de Calcuta.

Pero llegó un momento en que decidió dedicarse al Evangelio a tiempo completo. “Sentí que Dios me decía que hay muchos tesoros que rescatar, que no están bajo el mar sino en los corazones de la gente”, explica.

Una experiencia mística a los 17 años

Jim Murphy nació en 1952 en una familia católica en Detroit, Michigan. Estudió en un colegio católico, y con sus dos hermanos acompañaba a sus padres a misa cada domingo. En casa, solían rezar juntos por la noche.

En la noche de Pascua de 1969, con 17 años, Jim tuvo una experiencia mística que cambió su vida para siempre.

“Era de noche. Yo estaba en mi habitación, con la puerta cerrada, y lloraba, porque no veía qué sentido tenía la vida. Entonces sentí una presencia, real. Supe que alguien estaba allí, conmigo. Era una presencia de gran poder y de gran amor. No vi luces, no hubo sonidos, pero en mi interior sentí paz y amor”, explicó con detalle.

“Entonces noté en mi corazón una voz que me hablaba. No era una imagen o una sensación. Eran palabras. Era un mensaje con palabras, muy claras, precisas. Me decían: “Has intentado encontrar la forma de ser feliz, pleno. Siempre tú, tú, tú. Nunca me dejaste ser parte de tu vida”.

“Supe que era Jesús. Tuve la sensación de que Dios me estaba ofreciendo su ayuda para mi vida. Y tuve una visión, muy clara. Era como ver un vídeo. Veía a Jesús en la Cruz. Estaba vivo en la Cruz, sufría de forma horrible, yo veía la sangre y las heridas, era terrible. Y me dijo: “cuando pasé por esto, no pensaba que tu respuesta sería, simplemente, ir a misa o ayudar en la parrroquia. No pasé esto sólo para que vayas a misa. Pasé esto para que seamos amigos y para ser parte de tu vida”.

“Y toda mi comprensión de lo que era ser cristiano cambió. Entendí que ser cristiano no es hacer cosas. Entendí que es una actitud. Que Jesús quería más. Sí, claro que es bueno ir a misa. Él no estaba criticando la misa o la Iglesia: me estaba reclamando a mí.”

Casi cincuenta años predicando

Jim pudo hablar de su experiencia con su hermana, dos años mayor que él. “Ella había tenido una experiencia de conversión en la Renovación Carismática, que acababa de nacer en 1967 y se extendía por Michigan, y me la había contado, pero yo no entendí nada de lo que me contaba ella ni le presté ninguna atención. Hasta que me pasó a mí”, explica Murphy. A través de su hermana, empezó a tratar con grupos carismáticos. “Ella aún es responsable en una comunidad de Ann Arbor, en Michigan”, explica. Ese mismo año, invitaron a Jim a dar una charla en la parroquia, a cinco adolescentes. Desde entonces, no ha dejado de predicar.

En 1992, con 40 años, después de leer una carta de la Conferencia Episcopal de EEUU titulada “Herencia y esperanza”, Jim tomó una cruz de madera de 1,8 metros y se puso a caminar por Estados Unidos, de Florida a California, viviendo de la Providencia y la caridad, y durmiendo en cualquier sitio. Se hizo un poco famoso, salía en la prensa local y atraía curiosos y atribulados. “A menudo venía gente a pedirme que rezara por ellos, por sus parientes enfermos, etc…”, explica. “El hombre que camina con la cruz”, titulaba la prensa.

Caminó 6.300 kilómetros: el equivalente a 8 veces el Camino de Santiago desde Roncesvalles. Le costó 18 meses y gastó 14 pares de zapatos.

Poco después de acabar su gran viaje evangelizador, con 42 años, se casó y tiene un hijo que ha cumplido ya 20 años.

Fue presidente durante un tiempo de la Renovación Carismática Católica en EEUU (que implica allí a unos 9 millones de personas), presidente de una asociación ecuménica de evangelización de jóvenes y durante varios años ha sido uno de los miembros de ICCRS, la coordinadora internacional carismática. También ha trabajado en años recientes en México, colaborando con tareas misioneras entre gente pobre.

Ideas para evangelizar hoy

En 2012 estuvo en Madrid en la asamblea anual de la Renovación Carismática Católica en el Espíritu, en el colegio Virgen del Recuerdo. Explicó a ReL algunas de sus intuiciones y convicciones tras casi medio siglo como evangelizador.

Por un lado, ve que es importante que cada cristiano, y más los nuevos conversos, tengan una comunidad de fe de verdad viva y fervorosa, “que ayude, forme y apoye con un nuevo estilo de vida”. Sin eso, no se persevera en la fe.

Cree que en toda evangelización eficaz hay que escuchar más que hablar, y que “hay que dejar espacio al Espíritu Santo, dejar que Jesús actúe, confiar en Él más que en el método, por bueno que sea”.

Afirma que es bueno invitar a retiros, charlas, encuentros, afirma,  pero para eso antes hay que hacer una conexión personal. “Sin la conexión personal, sólo los que ya son creyentes vienen a nuestros programas o encuentros. Está bien encontrarse, pero si no vienen alejados, no es evangelizador”.

Y se plantea una “cierta profesionalización” en la evangelización para mejorar la calidad. “Sí, para evangelizar es mejor un buen cristiano con algo de habilidad musical, que un magnífico músico con sólo un poco de cristianismo. Yo mismo toco la guitarra y muchas veces he pensado: me da igual como suene mientras la gente se acerque al Señor y lo ame. Pero si me oyes cantar horriblemente Vive Jesús El Señor, no te atraerá. Quizá necesitamos un Hillsong católico”, plantea, refiriéndose al grupo evangélico profesional de música cristiana que mueve masas y vende cientos de miles de discos.

“La música es poderosa, toca el corazón de la gente. Los católicos tenemos buenos músicos, pero se dedican sólo a tiempo parcial al evangelio. Por otra parte, la profesionalización tiene un cierto riesgo de engendrar soberbia y, con el orgullo, Dios puede retirar tu don. Por eso hay que formar para la humildad.”

P.J. Ginés/ReL 2017

————————————–

Estándar
fe

“Una Iglesia pobre para los pobres”

241.jpg

Con esta “bandera” -“Una Iglesia pobre para los pobres“- presentaron la nueva reunión de los obispos latinoamericanos, CELAM, celebrada en El Salvador, aprovechando el centenario del nacimiento de Oscar Romero, el obispo asesinado por su defensa de la Iglesia y de los hijos de la Iglesia frente a la tiranía de los poderosos, sean del signo que sean; que los hay -y los había también entonces- de todos los colores.

En páginas de religión más que “interesadas” -y en familias y entramados eclesiales determinados-, se quiere dar la impresión de que solo existe una maldad y una violencia denunciables: la que viene de los sectores “derechistas” -en el lenguaje secular-; a la vez, se propugna la “canonización” -es un mal necesario para el advenimiento de la justicia…- de la violencia que ejercen, de modo sanguinario y brutal, los sectores “izquierdistas”; que, precisamente por ser “izquierdistas”, pretenden bendecida por el mismo Dios. Y, por tanto -la conclusión es obligada, según ellos-, la Iglesia Católica no tiene más remedio que bendecirla también y con las dos manos, dándola por buena y legítima. Y “apropiarse” del obispo Romero -“secuestrando” y manipulando su persona, sus palabras y sus hechos-, no es más que una “táctica” para arrimar el ascua a su sardina.

Todo esto estaba y está en la “Teología de la liberación” que, gracias a esos “entramados” y a pesar de estar más que denunciada por la Jerarquía de la Iglesia Católica, se “resiste” a morir y desaparecer. Y sigue haciendo daño. Porque es un foco de podredumbre moral que está en las antípodas de lo que es la Iglesia. 

De hecho, no hay ni un solo sitio en hispanoamérica donde la TL pueda presentar resultados positivos de vida eclesial, de espiritualidad, de vocaciones…; ni siquiera de mejora material de aquellas “pobres” gentes -sus “preferidas”, y las del buen Jesús, y las de la Iglesia, según su casposo e inútil ideario- a las que les ha caído en “suerte” la tal TL. Ni un solo sitio. Ni un solo resultado positivo.

Al contrario: la descristianización y la “colonización” por parte de las sectas ha sido el resultado patente y palpable; eso sí, bien arropado todo y bien tapado por “palabritas” al uso. O silenciando sin más a sus opositores. Y así le va a la Iglesia Católica en esos paísesde retroceso en retroceso, caldo de cultivo de toda aberración doctrinal y litúrgica, y negación práctica de lo que no debe ser NUNCA la Iglesia.

Y, necesariamente, no puede ser de otra forma. Porque “Una Iglesia pobre para los pobres” no es la Iglesia Católica: es su negación; o su negativo. Y lo es porque esto no ha salido de Jesús, que es el que la fundó y, por lo mismo, es su fundamento. Esto es un “invento” humano, del que Jesús -ahora sí-, nos dio la clave de interpretación para desenmascararlo -a este y a cualquier otro que haya salido o salga-, precisamente en el marco de Sus enseñanzas sobre la verdadera Caridad: Por sus frutos los conoceréis (Mt 7, 16).

Guardaos de los falsos profetas [ojo a la entradilla, que dispara ni m´s ni menos que contra los ¡FALSOS PROFETAS!], que vienen a vosotros disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. [¡Impresionante el lenguaje tan “políticamente incorrecto” de Jesús en persona! “¿Quién lo podrá soportar?” (Jn 6)] Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, y el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede dar frutos malos, ni un árbol malo frutos buenos. [¡Es tan “lógico” Jesús! Y así es todo -lógico y sencillo- en la vida espiritual y en la vida eclesial cuando lo que se busca es amar a Dios, y amar a la Iglesia, y amar a los demás. Y remata Jesús sus discurso:] Todo árbol que no da fruto bueno es cortado y arrojado al fuego. Por tanto, por sus frutos los conoceréis (Mt 7, 15-20). Lo repite para que no se nos pase por alto.

El lema “Una Iglesia pobre para los pobres” me suena más a herejía que a catolicismo. Lo digo con total sinceridad y absoluta franqueza. ¿Me puedo equivocar? Me puedo equivocar. Pero agradecería que se me dijera en qué, cómo y de qué manera; no simplemente, “te equivocas” y punto.

Porque, y por poner una referencia ya que estamos en el tiempo pascual: uno se coge los discursos de Pedro en Pentecostés y días posteriores -los que hemos leído después de la Pascua-, discursos tras los que se convirtieron miles de personas, discursos en los que Pedro dice a los presentes que habían entregado a Jesús a la muerte, y que se arrepintiesen si querían salvarse…, y no hay ni una sola palabra al respecto: ¡es que ni nombra a los pobres!; y sería más que sorprendente inverosímil que algo tan esencial y fundamental como “la opción preferencial por los pobres” -para algunos, la única aportación “potable” del CV II- es que ni la nombrase. Y encima, ¡van y se convierten miles! que es lo más extraodinario y lo más incongruente si hubiese faltado lo más básico. Y finalmente y para más inri: la Iglesia no hubiese sido la Iglesia en casi dos mil años, cosa que es absolutamente no solo ilógico sino simplemente demencial.

A estas alturas -y con la que está cayendo-, pretender inventarse la Iglesia…, es como querer descubrir América.

Pues hay gente así. Y en la Iglesia. Fuera, también.

 José Luis Aberasturi (sacerdote, filólogo, filósofo y teólogo-moralista), InfoC/ 2017

Estándar
ACTUALIDAD CATÓLICA EN EL MUNDO

Clint Eastwood: ‘Hemos perdido el sentido del humor’

eastwoodga34.png

CRITICA LAS IMPOSICIONES DE LA CORRECCIÓN POLÍTICA

 

Clint Eastwood se convirtió en uno de los grandes protagonistas de la reciente edición del festival de Cannes, donde valoró su larga carrera como actor y director, y lanzó un duro mensaje contra las imposiciones de la sociedad actual: “Hemos perdido el sentido del humor”.

 

“Hoy en día muchas de mis películas como Harry el sucio no verían la luz. Estoy seguro, pues la corrección política actúa como una mordaza”, sentenció Eastwood, que no descartó realizar un western en los próximos años.

 

Recibido de pie y con una fuerte ovación por los periodistas e invitados que abarrotaban la sala -algunos esperaban desde tres horas antes a las puertas para poder asegurarse un sitio-, Eastwood se mostró ágil física y mentalmente a sus 86 años en una conversación con el crítico estadounidense Kenneth Turan que duró una hora escasa.

No se dejo llevar por el sentimentalismo al hablar de la pobreza en la que vivió su niñez, una situación de la que no fue muy consciente hasta que creció, cuando se dio cuenta del esfuerzo que habían realizado sus padres para sacarle adelante.

 

Nació en 1930, justo en el inicio de la depresión en Estados Unidos y esa niñez le marcó profundamente en su forma de ser y de enfrentarse a la vida. “Te hace darte cuenta de lo que debe importarte y lo que no, si debes o no gastarte un dinero”.

 

Esa austeridad la muestra en su carácter, en su ropa o incluso en el hecho de que ni pidiera un vaso y bebiera el agua directamente de la botella, muy lejos de los caprichos de otras estrellas.

 

Provocó las primeras risas cuando contó cómo hizo su primera obra de teatro en el colegio y fue terrible. “Lo hicimos muy mal, pero fue una especie de éxito porque la obra era tan mala que resultaba divertida”, recordó.

 

Pero no fue ahí donde empezó a soñar con ser actor. Fue en Los Ángeles, cuando se inscribió en clases de actuación porque un amigo le dijo que había chicas guapas. “No fue algo muy profesional”, resaltó.

 

Llegó su primer contrato con Universal y se pasó los años 50 haciendo pequeños papeles en cine, y sobre todo en televisión, hasta que en 1958 hizo una prueba para un programa de la CBS en el que estuvo seis años. “Fue un sueño hecho realidad porque ya me podía ganar la vida como actor”.

 

El punto de inflexión lo marcó que su agente le ofreciera participar en una película que iba a ser una adaptación de “Yojimbo”, de Akira Kurosawa.

 

“Dije que no porque hacía un western cada semana en la tele y no quería hacer lo mismo en el tiempo que me dejaba libre”, y además creía que sería un guión muy malo, pero le insistieron y se dejó convencer porque nunca había estado en España.

 

El director era Sergio Leone, la película “Por un puñado de dólares” (1964). Y ahí comenzó su leyenda como actor de western, que se completó con su faceta de duro, impulsada por “Harry el sucio”, de Don Siegel.

 

Esa película se hizo en el comienzo de la época de lo políticamente correcto, que ahora “nos ha hecho perder todo nuestro sentido del humor”. La aceptó porque era “el sueño de cualquier niño jugar con esas pistolas enormes”.

 

Respuestas concisas, aunque nada como la relativa a cómo fue trabajar con Meryl Streep en “Los puentes de Madison” (1995). “Fue divertido, sí, estuvo bien”. Y las carcajadas se dejaron oír en toda la sala.

 

De su faceta como director resaltó lo fácil que fue rodar “Mystic River” (2003), que intenta siempre quedarse con la primera toma -enseñanza de Don Siegel-, del “maravilloso guión” de “Million Dollar Baby” o de la decepción que sufrió cuando no pudo rodar en Iwo Jima, un lugar sagrado para los japoneses, para su filme “Cartas desde Iwo Jima” (2006).

Sobre sus proyectos inmediatos, ya está preparando el filme “The 15:17 To Paris” sobre la heroica acción de tres estadounidenses y un británico que en 2015 detuvieron en un tren que iba de Amsterdam a París a un terrorista y evitaron así lo que podría haber sido una masacre.

 

Y sentencia cuando dice que no hay que “intelectualizar demasiado las cosas, sino que hay que seguir al instinto”, que prefiere el silencio al caos de los platos de rodaje y que, si quiere algo, no duda en ir a por ello.

Gta. 2017

Estándar
venezuela

El Papa propone de nuevo la celebración de elecciones en Venezuela como solución a la crisis

madurofranalarg1.jpg

El secretario de Estado del Vaticano, cardenal Pietro Parolin, en una carta enviada a seis ex-presidentes de Iberoamérica reitera la posición oficial del Papa sobre la crisis en Venezuela y para una posible mediación de la Santa Sede.

El cardenal escribe: «Las condiciones son las señaladas en mi carta del 1° de diciembre de 2016″, que fue escrita en en nombre del papa Francisco y por disposición Suya. Y dicha misiva señala que son: «condiciones muy claras» y que «la celebración de las elecciones constitucionalmente previstas, podría solucionar la grave situación de Venezuela y el sufrimiento al que se ve sometida la población».

La carta escrita por el cardenal Pietro Parolin, está dirigida a los ex presidentes Andrés Pastrana, Colombia; Jorge Quiroga, Bolivia; Laura Chinchilla y Miguel Ángel Rodríguez, Costa Rica; Luis Alberto Lacalle, Uruguay; y Mireya Moscoso, Panamá.

Texto de la carta 

Ciudad del Vaticano, 13 de junio de 2017.

Prot. N.7964/17/RS

Excelentísimos señores:

Se ha recibido en esta Secretaría de Estado la carta del pasado 1° de mayo, con la que ustedes presentaban al Santo Padre su punto de vista sobre la situación venezolana y adjuntaban dos declaraciones de respaldo al Secretario General de la Organizacion de los Estados Americanos.

Al agradecer el confiado gesto y su reconocimiento de la preocupación del Papa Francisco por el sufrimiento que padece el pueblo venezolano, quiero comunicarles que su misiva ha sido transmitida a Su Santidad, el cual sigue con atención los avatares de esa querida Nación y, en la medida de sus posibilidades, está tratando de ayudar a encontrar una solución ante las graves dificultades actuales.

Al respecto, deseo asegurarle que la Santa Sede, siguiendo las disposiciones del Santo Padre y en comunión con la Iglesia venezolana, ha hecho todo lo posible, desde la posición a la que fue invitada tanto por el Gobierno de Venezuela como por la Mesa de Unidad Democrática, para que se alcanzase un acuerdo político entre las partes que concretase una salida democrática, pacífica y viable a la crisis venezolana.

Por ello, no puede caber duda alguna de que las condiciones a las que hace referencia el Papa Francisco para que sea retomada la vía de la negociación en Venezuela son las señaladas en mi carta del 1° de diciembre de 2016, que fue escrita en Su nombre y por disposición Suya.

En la actualidad, la Santa Sede continúa considerando que una negociación seria y sincera entre las partes, basada en unas condiciones muy claras, comenzando por la celebración de las elecciones constitucionalmente previstas, podría solucionar la grave situación de Venezuela y el sufrimiento al que se ve sometida la población.

Por último, me complace comunicarles que el Santo Padre podría saludarles al final de una Audiencia General de los miércoles. En tal ocasión, yo podría recibirles personalmente.

Al trasmitirles la implorada bendición de Su Santidad, aprovecho esta oportunidad para expresarles el testimonio de mi consideración y estima.

Card. Pietro Parolin

Secretario de Estado de Su Santidad

–––––

A los Excmos. Srs.

Laura CHINCHILLA

Luis Alberto LA CALLE

Mireya MOSCOSO

Andrés PASTRANA

Jorge Tuto QUIROGA y

Miguel Angel RODRIGUEZ

 Zenit, 15/06/17

Estándar
política

Una religión revolucionaria

1-1--A-MONJA-A-1

Las fiestas en torno a la Pascua Florida representan un corte definitivo en el año. En el hemisferio septentrional significa la resurrección de la naturaleza. Empieza (ahora dicen “arranca”) con la primera Luna nueva de la primavera. Esa es la Pascua judía después de más de tres mil años, que coincide con la Pascua de Resurrección de Jesús hace casi dos mil años. No hay tantas tradiciones milenarias. “Pascua” en hebreo significa el Paso del ángel que ayudó a los primeros judíos a huir de Egipto. Había empezado el eterno destino errante de ese pueblo.

Las religiones son instituciones simbólicas de creencias y ritos que se asocian con cada civilización o cultura. El cristianismo supuso una verdadera revolución de las conciencias al asociarse en sus comienzos con el propósito de llegar a todos los pueblos. Es ahora, dos mil años después, cuando se han conseguido el objetivo de la universalidad. Eso es lo que significa “católico”. Con todo, el cristianismo se ha identificado primordialmente con la cultura occidental, esto es, Europa y los países a ella más vinculados.

Ya el judaísmo fue una religión revolucionaria al defender el monoteísmo, tan diferente de las otras religiones conocidas, politeístas o animistas. El cristianismo supone una radical novedad al pretender, como digo, hacerse universal. Ya no ha lugar a los gentiles o los infieles de las otras religiones que podríamos llamar étnicas. En todo caso, son objeto de conversión. El cristianismo siempre ha tenido misioneros.

Pero la verdadera revolución se halla en el contenido. Resulta que el cristianismo no solo es monoteísta, sino que Dios se preocupa personalmente de cada uno de los creyentes y aún de los que no creen. Esa sorprendente revelación tiene mucho que ver con la idea política del liberalismo, que es única de la civilización occidental. Significa la centralidad de la persona humana. Los actuales “derechos humanos” representan una derivación de esa idea primordial.

No acaba aquí la cosa. Los cristianos podrán haber sido harto belicosos y crueles en el pasado, pero la esencia de su credo se basa en el amor. Escribe San Juan de la Cruz que “A la tarde de la vida te examinarán en el amor”. Ternura inmensa da pensarlo. Nos encontramos ante otro de los rasgos arquetípicos de la civilización occidental. No se predica solo el amor hacia el prójimo, sino que comprende la solidaridad con la estirpe, los antepasados. En términos teológicos es el misterio de la “comunión de los santos”, que equivale a la comunidad con los que nos precedieron. De ahí se desprende otra idea política típicamente occidental, la de nación. Por eso mismo las naciones no se derivan de un referéndum o un pacto; son un producto histórico.

La universalización del cristianismo se asocia al éxito de su símbolo principal: la cruz. Antes del emperador Constantino (siglo IV), la cruz era más bien un símbolo oprobioso. Pero desde entonces se ha extendido como una “imagen de marca” que no tiene parangón por el éxito conseguido. Por eso mismo el símbolo de la cruz ha sido atacado con saña en todos los tiempos. En los nuestros la persecución contra los cristianos se concentra en los países musulmanes. Recordemos el reciente episodio de los atentados terroristas en las iglesias coptas de El Cairo y Alejandría. Por cierto, el vergonzoso suceso no ha merecido el rechazo de los medios que han supuesto otros atentados en Europa. Pues bien, yo también me siento copto (que en griego quiere decir “egipcio”).

Amando de Miguel / LD, 2017

Estándar
sociedad

Una parroquia atrae a familias católicas que quieren vivir en el mundo sin ser del mundo

hyattsville

En un tiempo en el cual la asistencia a la iglesia decae en todo Estados Unidos, una parroquia católica de Hyattsville (Maryland) está floreciendo al acogerse a la ortodoxia que otras congregaciones y comunidades han abandonado.

Etiqueta: Sociedad

La parroquia católica de San Jerónimo y su escuela afiliada, Academia San Jerónimo, han experimentado un crecimiento tremendo en los últimos pocos años, debido principalmente a la afluencia de familias atraídas por su notoriedad como refugio de católicos fieles al Magisterio que buscan vivir entre otros que compartan sus principios.

«La vida parroquial era muy importante para nosotros» dice Daniel Gibbons, de 40 años, profesor de la Universidad Católica cercana a Washington D.C., que se trasladó a Hyattsville con su joven familia hace cuatro años. «Por mi propia infancia, sé que puede ser muy difícil criar niños como católico si no se tiene una comunidad de otros católicos que intentan vivir realmente la fe en su día a día y criar sus hijos de modo armonioso con su fe».

Varias de las nuevas familias de San Jerónimo habían estado educando en casa (homeschooling) a sus niños, después de experiencias decepcionantes tanto en escuelas parroquiales como públicas.

«La educación basada en la fe era muy importante para nosotros», dice Julia Dickson, de 37 años, quien se trasladó con su marido de un barrio de Baltimore a Hyattsville hace dos años. «No había un colegio privado que yo viera que fuera diferente de cualquier colegio público con clase de religión añadida», dice. «Quería uno en el que el Señor sea el centro durante todo el día».

La Academia San Jerónimo, que casi tuvo que cerrar hace ocho años por dificultades financieras y por su bajo número de matrículas, ha revertido su situación después de cambiarse a un currículo «clásico» con intenso énfasis en historia de la civilización occidental, con referencias continuas a la Biblia y al desarrollo de la fe cristiana.

La ciudad de Hyattsville, que tiene apenas 17.000 habitantes, ya atrae solo por sí misma a estas jóvenes familias católicas. Aunque está situada en las afueras de la ciudad de Washington, tiene zonas peatonales muy amplias por tener su origen histórico en una comunidad asentada allí antes de la era del automóvil. Un punto de reunión clave es la cafetería «Vigilante Coffee Roastery & Café», situada a la vuelta de la esquina de la iglesia y del colegio. Las jóvenes madres, muchas con carrito de bebé, se juntan allí todas las mañanas. El gerente del café es un antiguo profesor de Los Ángeles que también hace de catequista de jóvenes en San Jerónimo.

Casi todas las familias viven en un radio de dos millas

«Nuestros niños están continuamente en las casas de otros», dice Michelle Trudeau, de 48 años, madre de seis niños, que educó en casa sus cuatro hijos mayores antes de matricularlos en la escuela parroquial, donde ahora es gerente. «Como padres, sabemos que no tenemos que preocuparnos de lo que pasa en la casa de otro», dice. «Sabemos que si les pasa algo a nuestros niños, los otros padres cuidarán de ellos. Todos nos hacemos padres de los niños de los otros».

La fuerte cohesión de la comunidad católica de Hyattsville se creó deliberadamente, no surgió de forma casual. La figura clave en su desarrollo fué Chris Currie, antiguo ejecutivo de voluntariado que se trasladó a Hyattsville hace 20 años y ahora es el responsable de la mejora institucional de la escuela parroquial.

«Todo comenzó cuando me puse a invitar a venir aquí a gente que conocía», dice. «La familia de mi hermana fue la primera en venirse, y después un par de amigos. Otras familias fueron viniendo a formar parte de la fundación, y entonces por el boca a boca la gente lo fue conociendo y vino aquí por la intensa vida comunitaria».

Vida semi-monástica

Como comunidad «propositiva», con su centro en la parroquia y en la escuela, Hyattsville llamó la atención de Rod Dreher, escritor especializado en cultura cristiana. En su reciente y exitoso libro «La opción Benito: una estrategia para cristianos en una nación post-cristiana», que ha generado mucho debate, Dreher urge a los cristianos conservadores estadounidenses a retirarse de la guerra cultural y de la política de partido para, en cambio, concentrarse en profundizar en su propia fe mediante una vida semi-monástica. El modelo de Dreher es San Benito, el monje del siglo VI considerado como el fundador del monacato occidental.

«Tenemos que desarrollar soluciones comunitarias creativas que nos ayuden a mantenernos en nuestra fe y valores en un mundo cada vez más hostil a ellos», escribe Dreher. Describe en su libro la comunidad católica de Hyattsville como «un modelo consistente para estar en el mundo pero sin ser del mundo».

En una entrevista con NPR, Dreher lamentó la susstitución de la cristiandad «tradicional» por un «pseudo-cristianismo» el cual consiste «sólo en sentirse bien y feliz contigo mismo».

«Para mucha gente de la era moderna», dice Dreher, «la religión se ha convertido en una especie de ayuda psicológica. Se ha convertido en una forma de racionalizar lo que vamos a hacer de todos modos, echando por encima un poco de salsa de Jesús para que sea más fácil de tragar».

Hay poco de «pseudo» en el catolicismo que se vive en Hyattsville. Se reúnen regularmente grupos de estudio de la Biblia, y más de una docena de mujeres de la comunidad se reúnen semanalmente para rezar juntas el rosario, un hábito que en general se ha convertido en poco frecuente entre los católicos. Esas mujeres rezan con el ruido de bebés llorando y niñitos chillando.

«Estamos muy abiertos a la vida», explica Jane Murphy, de 32 años, que tiene tres niños menores de 5 años. «En la Iglesia Católica no creemos en la anticoncepción artificial, ¡y el resultado es un montón de bebés!».

La adhesión de la comunidad a la doctrina oficial de la Iglesia también trae como consecuencia que los católicos de Hyattsville estén cada vez más confinados a ser una minoría cultural. Rechazan, por ejemplo, los modelos de familia que no son fieles a las enseñazas de la Iglesia.

«Pienso que lo que la Iglesia enseña sobre el matrimonio es lo mejor para la vida familiar», dice Gibbons, profesor de la Universidad Católica.

Sin embargo, si esta comunidad representa o no la «Opción Benito» de Dreher, no está claro para todos, en parte porque buena parte de los católicos de Hyattsville están profundamente integrados en la sociedad general y dicen que no se sienten marginados ni aislados.

Muchos tienen titulaciones superiores y trabajos profesionales. A diferencia de otros cristianos conservadores, no son fácilmente clasificables políticamente, y sus votos están divididos a partes iguales los candidatos en las elecciones de 2016.

Currie, el fundador de la comunidad, en busca de algo similar, apela a la experiencia de los primeros cristianos en el imperio de Roma, cuando florecieron a pesar de la feroz persecución.

«Ellos vivieron vidas alegres, y atrajeron conversos con el ejemplo de sus vidas», dice. «Creo que eso es lo que estamos intentando hacer, vivir como ellos lo hicieron. No vivir a la defensiva, en una especie de reacción xenofóbica paranoica frente al resto de la sociedad, sino teniendo presente que todos somos seres humanos creados a imagen de Dios, y vivir nosotros mismos esa vida y compartirla con nuestros vecinos».

Hay críticos que dicen que la gente que elige deliberadamente vivir en una comunidad de similar mentalidad a la propia, corre el riesgo de no estar preparada para afrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades de una sociedad plural, pero los católicos de Hyattsville cuestionan esa premisa.

«Para mí personalmente», dice Murphy, «vivir en esta comunidad ha fortalecido mi fe de modo que ahora puedo salir a la comunidad general, la comunidad secular, y hablar con confianza en mí mismo sobre mi fe. Puedo ser receptivo con otras personas y a la vez sentirme seguro hablándoles de mi fe».

 NPR/InfoC., 2017 (traducido por Antonio Pérez Igualador)

http://www.npr.org/2017/04/10/522714982/catholics-build-intentional-community-of-like-minded-believers

Estándar